viernes, 11 de marzo de 2016

SEOR y SEDISA abordan la “necesidad” de desarrollar un plan estratégico en España para afrontar la inequidad de la Oncología radioterápica

La “necesidad” de desarrollar con urgencia un plan estratégico en España para afrontar la inequidad de la Oncología radioterápica ha sido, en líneas generales, la principal conclusión de la I Jornada de Oncología SEOR-SEDISA. Tanto la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) como la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) han visto con preocupación que tres de cada diez pacientes no reciban este tratamiento contra el cáncer, en una jornada en la que se ha puesto de manifiesto la urgencia que requiere la renovación de los equipos técnicos en este campo.
La jornada, celebrada en el Parador de Alcalá de Henares entre el jueves y viernes, ha servido por primera vez como punto de encuentro entre dos entidades que perseguían la “mejora del conocimiento mutuo de las necesidades que tiene el sistema sanitario y ver qué esperamos el uno del otro”, como así lo ha expresado Pedro Lara, presidente de SEOR. Por su parte, Modoaldo Garrido, vicepresidente de SEDISA, ha destacado la “necesidad de colaboración en Oncología Radioterápica entre expertos y gestores en beneficio de la calidad de la atención a los pacientes”.
El documento ‘Inequidad del tratamiento de cáncer en España 2015’, que recoge la situación de la labor asistencial,  ha sido la hoja de ruta que SEOR ha presentado y que SEDISA ha recibido con buena voluntad para establecer puentes de unión.
De la jornada entre ambas Sociedades, Garrido ha destacado que se hayan tratado temas fundamentales para “garantizar la calidad y la sostenibilidad del sistema sanitario, como son la medición de la coste-efectividad, la incorporación de la innovación, el cumplimiento de estándares de calidad, los nuevos modelos de colaboración con la industria y el propio papel de los directivos de la salud en la toma de decisiones”.
Las diferentes ponencias han profundizado en el escenario de urgencia en el que se encuentra actualmente la Oncología. Así, se ha subrayado que la radioterapia representa menos del 5% del coste total del tratamiento del cáncer pese a ser la opción que, por detrás de la cirugía, cuenta un mayor porcentaje de curación de la enfermedad. Su contribución es del 40% frente al 10% de la quimioterapia, según refleja el estudio presentado en la jornada. Además de curar, evita mutilaciones, ayuda a cronificar la enfermedad metastásica y es el tratamiento “fundamental” en la paliación del enfermo oncológico.
Lara ha puesto el acento en la “falta de equipos” en España, que conlleva que haya pacientes (tres de cada diez) que no reciban el tratamiento. Como refleja el citado estudio, “España se encuentra entre los países de Europa con menos equipos de radioterapia por millón de habitantes”. A todo ello hay que sumarle que un tercio de los equipos “están obsoletos” y que, por tanto, como ha indicado el presidente de SEOR, “no tienen la misma efectividad”, al contar con más de diez años. Además, el incremento de la población “incrementará las necesidades de radioterapia”.
El plan estratégico conlleva, entre otras actuaciones, asegurar un ratio de, al menos, siete aceleradores lineales y 20 oncólogos por millón de habitantes, además de definir programas de renovación de equipos, que eviten la obsolescencia. También atiende a la creación de un observatorio que garantice el cumplimiento de un Plan Nacional contra la inequidad en radioterapia que permita “revertir la falta de inversión de estos últimos años, aplicar los requisitos mínimos básicos y reconocer necesidades como el envejecimiento de población y el mayor número de diagnósticos de cáncer previsto”.
El vicepresidente de SEDISA ha concluido: “consideramos que es necesaria una restructuración del modelo sanitario, para que esté basado en la calidad de la atención al paciente, con indicadores y evaluación constante, con una desinversión en todo aquello que no aporte valor para la implementación de nuevas tecnologías que demuestren su aportación en resultados en salud, y con una estructura de directivos sanitarios profesionales, políticamente independientes y con una mayor capacidad gestora”.