jueves, 3 de marzo de 2016

Los hospitales Quirónsalud de Marbella y Campo de Gibraltar implantan una técnica pionera contra la apnea

El ronquido es un fenómeno acústico que se produce por la obstrucción del flujo de aire a través de la boca y la nariz y la consecuente vibración de los tejidos de la parte superior de las vías respiratorias. Afecta a un 30% de la población, con una incidencia superior en hombres. Por otro lado, roncar puede ser un signo de apnea del sueño, un trastorno más serio que provoca dejar de respirar durante unos segundos mientras se duerme. Este síndrome lo sufre el 4% de la ciudadanía.

La introducción de los últimos avances y una completa oferta de servicios para el tratamiento de esta patología es una constante para el equipo de otorrinolaringología de los hospitales Quirónsalud de Marbella y Campo de Gibraltar. De este modo, los especialistas dan al paciente una atención integral y multidisciplinar, evitando las operaciones quirúrgicas o aminorando sus efectos al máximo. Ejemplo de ello es la implantación de una técnica de aplicación pionera en España, la terapia miofuncional, para los pacientes de ambos centros que padecen apnea obstructiva del sueño. Actualmente, las evidencias científicas publicadas en revistas de gran impacto reflejan que la aplicación de este procedimiento en pacientes seleccionados consigue resultados similares a los obtenidos tras una intervención.

El tratamiento consiste en hacer tablas de ejercicios diarias de 20 a 30 minutos durante tres a cuatro meses, lo que ayuda a mejorar los resultados quirúrgicos así como el bienestar de los pacientes. Tal y como apunta el doctor Carlos O’Connor, codirector de otorrinolaringología en Marbella y Campo de Gibraltar, “con esta idea pionera pretendemos preparar a los pacientes antes y después de las intervenciones, ya que la terapia miofuncional potencia, mediante ejercicios, los músculos que abren las vías respiratorias y que, bien por debilidad o por aumento de tamaño, no hacen correctamente su función”.

Esta terapia surgió a partir de un hallazgo casual en 2005, cuando “en una escuela de instrumentos de viento en Suiza observaron que muchos de sus integrantes abandonaban el uso del dispositivo CPAP (siglas de presión positiva continua en vía aérea) porque se curaban de su enfermedad”, asegura el doctor Juan Carlos Casado, codirector de los servicios de otorrino en los centros Quirónsalud de Marbella y Campo de Gibraltar.
Cabe recordar que, en la mayoría de los casos de apnea, el tratamiento consiste en la utilización del CPAP, aparato que evita pausas respiratorias. En caso de no tolerar su uso, otra alternativa es la intervención quirúrgica.