jueves, 10 de marzo de 2016

La Micropigmentación de Areola y Pezón, cubierta por la SS pero poco realizada por desinformación y falta de unidades especializadas en los hospitales españoles

La micropigmentación de la areola y el pezón constituye el punto final de la reconstrucción mamaria tras una mastectomía por cáncer de mama. Se trata de una técnica que cubre la Seguridad Social, ya que está incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS), pero que se realiza poco por desinformación y por el déficit de unidades especializadas para practicarla.

Por este motivo, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) pide que se unifiquen los protocolos de actuación en cáncer de mama en todos los hospitales y comunidades autónomas, de forma que las pacientes sean informadas siempre de las opciones de reconstrucción mamaria, esta intervención sea realizada exclusivamente por los Servicios de Cirugía Plástica y estos cuenten con unidades de Micropigmentación o puedan derivar, en caso contrario, a centros en los que existan por su gran volumen de reconstrucciones.

El cáncer de mama es el que más afecta a las españolas, con unos 25.000 casos nuevos diagnosticados cada año. De ellos, la SECPRE estima que algo más del 64% acaban en una mastectomía (unos 16.000), pero sólo el 30%-40% de estas mujeres, son operadas para la reconstrucción mamaria y, de ellas, únicamente a entre el 30% y el 40% se les practica la micropigmentación de areola y pezón.

Como explica la Dra. Ana Jiménez López, secretaria electa de la SECPRE y facultativo especialista del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, uno de los que cuentan con Unidad de Micropigmentación en España, “con independencia de que la reconstrucción mamaria sea inmediata, es decir, en la misma operación que la mastectomía, o diferida, y de que se realice con colgajos, prótesis o expansor, a esta intervención suele seguirle otra en la que, además de sustituirse el posible expansor usado en la primera por una prótesis, se realiza la simetrización de las mamas mediante procedimientos de elevación, reducción o aumento”.

“En la mayoría de los casos, en esta segunda intervención -continúa la Dra. Ana Jiménez López-, no se procede aún a la reconstrucción del pezón, ya que es conveniente que transcurra un tiempo para que las mamas caigan de forma natural y se estabilice el resultado. La pauta mayoritaria es dejar pasar unos tres meses antes de que el cirujano plástico reconstruya el pezón, utilizando colgajos de tejidos del pecho de la paciente y anestesia local, y, a partir de ahí, otros tres meses para proceder a la micropigmentación”.

La SECPRE considera que esta técnica han de aplicarla profesionales especializados en ella y que el lugar para hacerlo es un entorno sanitario, pues la zona a intervenir, el pecho, ha sido objeto de una cirugía previa. Además, el cirujano plástico deberá valorar si está aconsejada la micropigmentación en la paciente; para ello, como primer paso, se realiza una prueba que prevenga posibles alergias a los pigmentos usados para colorear la areola y el pezón.

La micropigmentación es la realización de un tatuaje que, a diferencia de los habituales, se hace a menor profundidad de la piel y usando una pomada anestésica. Los tonos empleados son marrones y rojizos para imitar el color de la otra areola o, en caso de haberse extirpado y reconstruido las dos mamas, buscar un resultado armónico con la piel de la paciente. Pasado un año desde la realización de la micropigmentación, es frecuente volver a citar a la paciente por el posible aclarado del dibujo y la necesidad de un retoque.