miércoles, 2 de marzo de 2016

El proyecto ENDIO forma a enfermeras de toda España en el manejo del dolor irruptivo que padecen pacientes con cáncer

El papel de la Enfermería en el manejo del dolor irruptivo oncológico (DIO) es cada vez más importante. El gran impacto que tiene este tipo de dolor en la calidad de vida de los pacientes con cáncer, hace esencial que estos profesionales comprendan, reconozcan y mejoren su abordaje y manejo. Por ello, la compañía Takeda ha puesto en marcha el proyecto ENDIO, un programa de formación continuada que cuenta con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), y que ha reunido en Madrid a una veintena de profesionales de enfermería de toda España dedicados a la atención de pacientes oncológicos.

“Las enfermeras desempeñan un papel cada vez más importante en el cuidado y seguimiento de los pacientes oncológicos que padecen dolor. Su labor es fundamental dada su accesibilidad a los pacientes y su mayor cercanía”, afirma Concepción Reñones, presidenta de la SEEO. El papel del personal de enfermería es “indispensable”, según la presidenta de SEEO, en los ámbitos de “identificación, valoración y manejo del DIO”, ya que mantienen un contacto periódico con los pacientes, observando su evolución y valorándola. “Esto facilita un mejor manejo del DIO y una mayor satisfacción con el tratamiento por parte de los pacientes”, explica Concepción Reñones.
El dolor irruptivo es un tipo de dolor frecuente en los pacientes con cáncer, que se caracteriza por su elevada intensidad y por aparecer de manera repentina a pesar de que el paciente tenga su dolor de base controlado. Se trata de una exacerbación transitoria de un dolor oncológico crónico que ya está siendo tratado.

Más de 70 talleres en hospitales
El proyecto ENDIO se plantea como un programa de formación de formadores en este tipo de dolor, cuyo objetivo es facilitar los conocimientos necesarios en esta área a un grupo de profesionales de la enfermería. Entre otros aspectos, durante el curso se les ha presentado la Guía Europea de manejo del dolor irruptivo oncológico, desarrollada por la Sociedad Europea de Enfermería Oncológica. Entre las recomendaciones de esta guía acerca de cómo manejar este dolor, se encuentran cambios en el estilo de vida del paciente, como por ejemplo espaciar las actividades diarias que lo provocan, solicitar ayuda para las tareas cotidianas (lavarse, vestirse o cocinar), realizar ejercicios específicos, o servirse del apoyo de la familia. También es necesario manejar las causas reversibles, modificar los procesos patológicos, y administrar tratamientos específicos para este tipo de dolor.

En una segunda fase del proyecto ENDIO, los profesionales de enfermería que han asistido a esta formación impartirán durante los próximos meses un total de 72 talleres en distintos hospitales de toda España, en los que estima una participación de un total de 500 enfermeras.

Según la presidenta de SEEO, en ocasiones el DIO se trata de forma inadecuada o incompleta, lo que puede deberse a “problemas de dolor complejo, barreras relativas a la organización, al paciente (desconocimiento, falsos mitos, perjuicios, falta de comunicación…) e incluso barreras relativas al personal sanitario, como no valorar o documentar el dolor suficientemente, no dar prioridad a este síntoma, o no evaluar el tipo de dolor”.

Desde Enfermería se puede mejorar este manejo, explica Reñones, “creyendo siempre al paciente cuando nos dice que tiene dolor, haciendo una buena valoración de este, avisando del dolor que padece el paciente, administrando el fármaco adecuado y reevaluando ese dolor para saber si fue efectiva la medicación”.

El proyecto ENDIO forma parte del proyecto TAKE-M-DIO, un programa puesto en marcha por Takeda que engloba varias iniciativas relacionadas con el dolor irruptivo. ENDIO forma parte de los programas educacionales y estudios epidemiológicos traslacionales (EET) que Takeda pone en marcha para mejorar el conocimiento de la prevalencia, caracterización y manejo del DIO en España.