viernes, 12 de febrero de 2016

Un nuevo tratamiento ayuda a proteger el esófago

Entre el 10 y el 30% de los pacientes que sufren reflujo gastroesofágico son resistentes a la medicación, según los expertos reunidos en el simposio La importancia de la piel que no se ve en el tratamiento de la patología esofágica, que se celebra en el Museo Cerralbo de Madrid. La protección de la mucosa esofágica es clave para estos pacientes, según el doctor Enrique Rey, jefe de Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid. “El tratamiento habitual con antisecretores mejora los síntomas y reduce el reflujo, pero en algunos casos no lo suficiente. En esos casos, una posibilidad es ayudar al organismo a proteger la superficie del esófago”, explica. Para esos pacientes acaba de salir un nuevo tratamiento protector de la mucosa esofágica. “Es un producto sanitario de libre dispensación formulado con ácido hialurónico y sulfato de condroitina, que ejerce una labor de protección y reparación de la mucosa del esófago. Forma una película protectora para evitar el contacto del esófago con elementos agresivos como los ácidos gástricos”, añade este especialista.

Este tratamiento está indicado en el alivio rápido de los síntomas relacionados con la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE). A juicio del doctor Manuel Rodríguez-Téllez, especialista en Digestivo del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, puede combinarse con los fármacos inhibidores de bomba de protones (IBP) en ERGE, tanto en adultos como en niños, y en quienes hay temor a altas dosis con IBP. En más del 30% de personas, la terapia con IBP no logra resolver totalmente los síntomas. En un estudio clínico, demostró que es eficaz en el alivio de la sintomatología asociada a reflujo en pacientes con ERGE no erosiva que habían tenido una mala respuesta terapéutica  a los IBP. La administración es en sobres bebibles, que se toman después de cada comida o antes de acostarse, pero deben ajustarse a las necesidades individuales de cada paciente. En más de la mitad de los casos se logró una desaparición completa de los síntomas.

El tratamiento habitual para la ERGE consiste en la administración de fármacos inhibidores de bomba de protones (IBP). “Estos medicamentos suprimen la secreción ácida gástrica por lo que el líquido que pueda ascender al esófago es menos dañino”, precisa el doctor Manuel Rodríguez-Téllez.

Principales síntomas
“Entre un 30 y un 40 por ciento de la población española sufre reflujo gastroesofágico (ascenso del contenido gástrico al esófago) en alguna ocasión. Además, un 16% de los españoles tienen la enfermedad de reflujo gastroesofágica (ERGE) diagnosticada por sufrir síntomas  de reflujo, que afectan a la calidad de vida, dos o más días a la semana. Los síntomas principales de esta enfermedad son la pirosis (ardor o quemazón retroesternal) y la regurgitación”, explica el doctor Rodríguez-Téllez.

Sin embargo, pese a la prevalencia de esta enfermedad, que puede suponer hasta una de cada cinco consultas al especialista de aparato digestivo, se tarda más de lo debido en acudir al especialista. “Los pacientes no acuden a consulta, utilizan remedios tradicionales o antiácidos. La recomendación es acudir cuando se sufran síntomas dos o más días a la semana o que para el paciente sean molestos e interfieran con su vida y desde luego no debe dejar de consultar cuando se añaden otro tipo de síntomas como: dificultad para tragar, pérdida de peso o sangrado”, comenta el doctor  Rey.