martes, 23 de febrero de 2016

Un 30% de los pacientes con epilepsia no responde a fármacos

 Se calcula que en España hay aproximadamente un total de 300.000 pacientes con epilepsia. Sin embargo, uno de los principales problemas a los que se enfrenta esta patología es que aún pesan sobre ella múltiples estigmas. Por ejemplo, si bien es una enfermedad que responde  únicamente a causas neurológicas, todavía hay quién la relaciona con causas psiquiátricas. A este respecto, el doctor Joaquín Ojeda, especialista en Neurología en el Hospital Vithas Nuestra Señora de América, señala que: “La epilepsia tiene múltiples orígenes, pero en Occidente lo más frecuente es que la causa sea desconocida o que responda a problemas vasculares como el ictus, sobre todo en personas mayores, o que esté relacionada con tumores cerebrales”.
Otro de los retos de la enfermedad, es que la epilepsia no siempre es fácil de tratar, “a veces el paciente debe probar varias terapias hasta que encontramos la más adecuada para él”. En general, tal y como matiza el doctor, el 70% de los casos de epilepsia se controlan bien con medicación,  siendo una de las áreas de la neurología donde más se ha avanzado, y consiguiendo devolver al paciente una calidad de vida importante. Pese a ello,“hay un 30% de no respondedores a los que les podemos ofrecer otro tipo de alternativas”.
En este sentido, para este tipo de epilepsias refractarias existen terapias alternativas como las dietas cetógenas, sobre todo indicadas en niños, que intentan reproducir el efecto del ayuno sobre el control de las crisis epilépticas, combinando dietas clásicas ricas en grasas y pobres en carbohidratos y proteínas. Asimismo, aquellos pacientes que tienen un inicio focal e identificable, también cumplen un buen perfil para optar por la cirugía. Por otra parte, se empiezan a estudiar otros tratamientos alternativos de estimulación cerebral, como la estimulación del nervio vago o del trigémino. El Hospital Vithas Nuestra Señora de América pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 12 hospitales y 13 centros monográficos especializados Vithas Salud

Vigilar los primeros síntomas
Para poder hacer un buen diagnóstico, es importante explicar que la epilepsia se define como el síndrome neurológico caracterizado por una descarga anómala paroxística que genera una serie de sintomatología. Para que se pueda diagnosticar como tal es necesario haber tenido al menos una crisis, pero sobre todo que exista un riesgo real de padecer una crisis nueva.
En cuanto a cómo son estas crisis, el doctor Ojeda aclara que “las crisis convulsivas son solo una parte, pero la mayoría no son así”. Así, describe que la epilepsia puede manifestarse como cuadros más sutiles, que generalmente se identifican como una desconexión del paciente respecto de su entorno, durante la que puede quedarse mirando al infinito, y tener algún movimiento automático en la cara, en las manos o simplemente una sensación extraña en el estómago. “El paciente se queda así unos breves instantes y luego recupera su funcionalidad, pero a veces estos episodios se siguen de una convulsión con pérdida de conocimiento, donde el cerebro sí sufre un estrés más importante”.
Es por ello que resulta importante identificar estos primeros síntomas y acudir al neurólogo, para que pueda discernir entre otras posibles causas. En cualquier caso “es fundamental instaurar el tratamiento de manera precoz, no solo por los efectos propios de la patología, sino principalmente para evitar los accidentes que puede provocar que el paciente tenga una crisis inesperada”, insiste el doctor Ojeda.

Una mayor incidencia
Otro dato a resaltar sobre esta patología es que, según estudios recientes, como el estudio EPIBERIA, parece que la incidencia de esta enfermedad en nuestro país podría ser mayor de lo estimado. Tal y como explica el doctor Joaquín Ojeda: “Los motivos para este mayor número de pacientes, podrían ser la falta de diagnóstico, la falta de registros de pacientes bien establecidos, o el hecho de que hay pacientes que toman su medicación hace muchos años, pero que han dejado de acudir al neurólogo y por lo tanto este ha dejado de tener un control sobre los mismos”.
En este sentido el especialista recuerda que “la epilepsia es una enfermedad que a pesar de no manifestarse en forma de crisis, el paciente mantiene, así aunque la mayoría estén bien controlados, es necesario que se realice una revisión, al menos esporádicamente”.