martes, 16 de febrero de 2016

El Port Olimpic, referente de la zona marítima de Barcelona, se hace con la mejor cardioprotección‏

  El Port Olimpic de Barcelona ha depositado su confianza en la empresa B+Safe con el fin de dar un mejor servicio de cardioprotección a sus clientes, visitantes y trabajadores. Situado en un área emblemática de la Villa Olímpica de Barcelona y en el corazón de la zona marítima, está dotado de 740 amarres y 85 establecimientos comerciales.

Instalación DOC con Cartel 600.jpg [89315 Bytes]
    Con la incorporación de un DOC® (Desfibrilador Operacional Conectado), el Port Olimpic da un paso más en la protección de la salud y a favor de la cardioprotección con garantías. Esta tecnología inteligente, patentada por B+Safe permite actuar con eficacia, seguridad y rapidez en el caso de que se produzca una parada cardíaca en las instalaciones del puerto o en sus proximidades, al estar conectado las 24h los 365 días del año.
El DOC® se ha instalado en una de las entradas de capitanía, al ser la zona del puerto que registra mayor actividad muy próxima a los muelles de espera y de salida y una de las de más fácil acceso desde cualquier punto de las instalaciones. En su Centro de Control de emergencias hay una persona las 24 horas de día que ha sido formada en RCP y SVB.  
Esta tecnología patente de B+Safe une en un solo equipo un desfibrilador inteligente, de fácil manejo y excelente calidad y un módulo de comunicación creado para dotar al dispositivo de tele-asistencia, telecontrol y geolocalización las 24 horas del día.
Estas características garantizan su funcionamiento óptimo, así como la ayuda al usuario que atenderá la emergencia, por parte de personal médico especializado y el aviso a los servicios de emergencias indicándoles las coordenadas exactas para localizar al paciente, lo que permite ganar un tiempo fundamental para salvar la vida de la persona y que ésta no sufra secuelas.
“Son estos valores añadidos y diferenciales respecto a otras propuestas del mercado  y la eficacia y seguridad que le aportan, lo que han decidido a los responsables del Port Olimpic a elegir la solución DOC® para ofrecer a los miles de usuarios que reciben cada año y a sus trabajadores las mejores garantías en materia de cardioprotección”, explica Nuño AzconaDirector General de B+Safe.
De acuerdo con las estadísticas en España fallecen en torno a 100 personas al día por parada cardíaca, algo evitable en la mayoría de los casos por medio del masaje cardíaco y el uso del desfibrilador, que aumenta hasta el 90 por 100 las posibilidades de sobrevivir a una patología cardíaca grave si se atiende al afectado en los cinco primeros minutos.
 “El interés de las instituciones públicas y privadas españolas por incrementan cada día su interés por incorporar la cardioprotección a sus entornos, aumenta día a día  Los avances tecnológicos, con soluciones como el DOC®, facilitan al máximo este tipo de iniciativas con las que Catalunya consolida su liderazgo en cuanto a espacios públicos y privados cardioprotegidos”, explica Nuño Azcona, Director General de B+Safe.
“Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer hasta que alcancemos el nivel de países como Francia que supera ocho veces respecto a España el volumen de desfibriladores en su territorio”, añade Azcona.
INFORMACIÓN ADICIONAL
Espacios conectados cardioprotegidos
La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco repentino (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.
Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro  hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador.  El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardiaco repentino es de un máximo de 5 minutos.
Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados Cadena de Supervivencia:
1.      Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.
2.      Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).
3.      Desfibrilación temprana.
4.      SVA y cuidados post-resucitación
En Europa, el paro cardiaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4% mientras en EEUU se sitúa ya en un 50% gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-5 minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.