lunes, 1 de febrero de 2016

El futuro del manejo de los factores de riesgo cardiovascular estará marcado por la innovación en medicamentos, estrategias y mecanismos

La innovación en medicamentos, la implementación de nuevas estrategias y la actuación sobre nuevos mecanismos plantean un nuevo marco en el manejo de los factores de riesgo cardiovascular. Aunque la hipertensión arterial (HTA) es una de las enfermedades más frecuentes, su diagnóstico y tratamiento todavía plantea importantes retos para los profesionales sanitarios y los pacientes.

Actualmente, se calcula que alrededor del 50% de los pacientes diagnosticados con HTA, no están controlados y, además, un elevado porcentaje de la población afectada lo desconoce. Para actualizar los avances en el manejo de los factores de riesgo cardiovascular como la HTA, el colesterol y la diabetes mellitus, cerca de 150 cardiólogos se ha reunido en la segunda edición de la reunión Cardio Infocus 2016 que se ha celebrado recientemente en Valencia. Este encuentro cuenta con la colaboración de la compañía biomédica Pfizer.

En este sentido, el doctor Iñaki Lekuona, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de Galdakao-Usánsolo y del Hospital Quirón (Vizcaya) explica, como coordinador de la reunión, “cada vez se está realizando un mejor manejo de la HTA, pero un paciente que no tiene la enfermedad controlada tiene mayor riesgo de sufrir un ictus o insuficiencia cardiaca. En HTA tenemos mucho margen de mejora pero contamos con herramientas que nos pueden ayudar a mejorar como nuevos medicamentos y nuevas estrategias y mecanismos”.

Precisamente, el objetivo de esta reunión es actualizar el abordaje de la HTA, la HTA resistente –aquella que no se controla con, al menos, tres fármacos-, y el síndrome metabólico, entre otras cuestiones, con nuevas evidencias científicas y revisión de casos clínicos especialmente interesantes.

Nuevas evidencias científicas a debate durante Cardio Infocus 2016
Los nuevos datos mostrados en el Estudio de Intervención de la Presión Arterial Sistólica (SPRINT-por sus siglas en inglés), elaborado por el Instituto Nacional de la Salud (NIH) y que se presentó a finales de 2015 en Estados Unidos, pueden plantear un cambio en los valores de la HTA que se manejan hoy en día. Según las conclusiones de este estudio, que se han debatido en la reunión, un valor más bajo situado en 120 milímetros de mercurio (mm Hg) para la presión arterial reduce en gran medida las complicaciones cardiovasculares y la morbimortalidad en los adultos mayores en comparación con el objetivo de mantener una presión sistólica de 140 mm Hg. 

Por otra parte, durante Cardio Infocus 2016 se han revisado distintos casos clínicos acerca de factores clínicos asociados a la insuficiencia cardiaca, el abordaje del paciente pluripatológico con enfermedad renal y la necesidad de individualizar el tratamiento en estos casos, el manejo del paciente con HTA y síndrome metabólico, y las pautas para la HTA refractaria.

Como conclusión, el doctor Lekuona señala que “además de todos los avances a nivel médico y científico, tenemos que ser conscientes de los beneficios que pueden tener los cambios terapéuticos en el estilo de vida, especialmente, aquellos sobre la alimentación y el ejercicio físico. La HTA es una patología sobre la que la sociedad y el paciente pueden hacer mucho”.