jueves, 18 de febrero de 2016

El 30% de las mujeres artrósicas presentan ansiedad y el 20% depresión‏


El 30% de las mujeres artrósicas presentan ansiedad y el 20% depresión, frente a un 12% de hombres. Es uno de los hallazgos más relevantes de un nuevo análisis que se ha realizado del estudio EMARTRO teniendo en cuenta el género, que se presenta mañana por primera vez en el 16 Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer.

“Padecer artrosis implica una mayor presencia de ansiedad y depresión, y un mayor consumo de antidepresivos y ansiolíticos. Se demuestra, por lo tanto, que los problemas psicológicos son una carga de elevada magnitud en la mujer artrósica”, declara el Dr. Sergio Giménez Basallote, médico de familia, coordinador nacional del Grupo de Aparato Locomotor de SEMERGEN y uno de los autores del estudio.
En esta línea, también se ha observado que padecer artrosis origina una importante psicopatología. Concretamente se ha visto que  las mujeres son las que se llevan la peor parte, con un 41% de resultados patológicos, frente a un 25% en hombres.

Además, se demuestra que los pacientes con artrosis tienen casi el doble de probabilidad de sufrir otras enfermedades como la hipertensión arterial, el reflujo gastro esofágico o la enfermedad vascular periférica venosa. “En el caso concreto de las mujeres presentan un 70% más de hipertensión y un 114% más de enfermedad vascular periférica venosa que mujeres sin artrosis. Ello sumado a la mayor obesidad hace que el factor cardiovascular sea de especial relevancia en el manejo de la mujer artrósica”, resalta el Dr. Giménez.

Otro aspecto relacionado con el anterior es la actividad física. El estudio pone de manifiesto que el conjunto de pacientes artrósicos presenta significativamente mayor inactividad que la población general. Pero en el caso de las mujeres, el porcentaje de inactividad es muy superior al de los hombres y además se evidencia que caminan menos días al mes.


“Es clave tener en cuenta estos factores diferenciales en la mujer a la hora de decidir el mejor abordaje terapéutico para la artrosis. Hemos detectado que el 30% de los pacientes toma antiinflamatorios a pesar del elevado riesgo cardiovascular que tienen”, explica el doctor, que añade: “En este tipo de pacientes sería más adecuado contemplar el uso de otros fármacos, como el condroitín sulfato, específicos para la artrosis, de eficacia demostrada y con un elevado perfil de seguridad”.