viernes, 29 de enero de 2016

Destacados oftalmólogos presentan el primer sello en España que distinguirá aquellos centros con procedimientos de excelencia en cirugía de cataratas

La cirugía de cataratas es uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes, y cada año se realizan en el mundo casi 22 millones de intervenciones. Actualmente, para optimizar resultados y agilizar la intervención, las últimas tecnologías en guiado intraoperatorio y láser de femtosegundo dan apoyo al cirujano durante la intervención para diagnosticar y analizar en detalle el ojo del paciente, planificar con esa información la cirugía, así como hacerla más predecible.
En palabras del Prof. Luis Fernández-Vega, director del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y expresidente de la Sociedad Española de Oftalmología, “la tecnología ofrece al cirujano un extra de seguridad durante el procedimiento; seguridad que beneficia, como es lógico, al paciente”. En ello coincide el Dr. José Alfonso, jefe de la Unidad de Cirugía de Córnea y Cristalino en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y presidente de SECOIR, que considera que “los pasos quirúrgicos de la cirugía del cristalino están muy bien definidos y cada avance tecnológico incorporado, mejora los resultados de la técnica”.
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En este contexto, destacados oftalmólogos españoles y Alcon han presentado el Procedimiento Multifocal Inteligente (IMP, por sus siglas en inglés), un procedimiento quirúrgico estandarizado para el tratamiento de la catarata y la presbicia asistido por tecnología inteligente. DNV•GL, entidad de certificación independiente de prestigio mundial, será la responsable de certificar el cumplimiento de los estándares asociados al procedimiento IMP por parte de los centros solicitantes.
Ambos doctores coinciden en que el sello IMP “ayuda a que los pacientes sean conscientes del compromiso que adquieren el centro y el cirujano de poner a su disposición un personal especializado y la tecnología más avanzada durante todo el procedimiento. El objetivo final es obtener los mejores resultados posibles, dentro de las características de cada caso”.
El número de intervenciones de catarata está creciendo rápidamente debido a los cambios demográficos y al acceso creciente a la atención médica en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud calcula que hacia el año 2020 se realizarán en el mundo más de 32 millones de cirugías de cataratas al año. Además, los estándares en este tipo de cirugía están avanzando, dando lugar a una demanda de innovaciones y nuevos equipos.
Se estima que el 11,1% de la población española (sin contar amétropes) se somete a algún tipo de cirugía para la corrección de sus problemas refractivos, lo que representó en 2012 unas 125.000 cirugías refractivas. Y es que el 77,6% de los españoles necesitan corrección visual y los problemas refractivos más comunes entre los españoles son la miopía (31%), la presbicia (31%), el astigmatismo (24%) y la hipermetropía (12%).
La pérdida de visión debido a cataratas se puede restaurar mediante la extracción quirúrgica del cristalino afectado y su sustitución por una lente intraocular (LIO). Asimismo, gracias a las últimas innovaciones en lentes intraoculares, los defectos refractivos pueden ser corregidos durante la misma intervención de cataratas.
Estas lentes para la corrección de defectos refractivos utilizadas en el procedimiento IMP, son personalizadas para cada ojo, y tienen una óptica multifocal, que permite enfocar a varias distancias (corta, media y larga distancia), además de estar hechas con un material biocompatible que permite a los pacientes disfrutar de una visión de calidad tras la operación, reduciendo la dependencia de las gafas.
Durante toda la intervención, el cirujano cuenta con el apoyo de las últimas innovaciones tecnológicas. Antes de la intervención, la información obtenida en las pruebas y mediciones del preoperatorio se introduce en un planificador quirúrgico que la comparte digitalmente con un equipo láser de femtosegundo. Este tipo de láser atraviesa los tejidos sin afectarlos y trabaja solo en la capa y posición donde se ha programado. En manos de los cirujanos y con precisión micrométrica, el láser de femtosegundo realiza las mini-incisiones y cortes necesarios para abordar con seguridad la catarata. Posteriormente, el cirujano sustituye el cristalino disfuncional por la nueva lente.
Según el Prof. Fernández-Vega, “en cualquier técnica quirúrgica, es necesario seguir un procedimiento normalizado. Es decir, seguir un protocolo de actuación que garantice el éxito. El procedimiento incluye la valoración preoperatoria, la técnica quirúrgica y el control postoperatorio y nos permitirá identificar las características del paciente y planificar una cirugía personalizada. Asimismo, cabe destacar que la selección de la lente intraocular es uno de los puntos más importantes”. Por ello, el procedimientos IMP es riguroso, certificado y auditable, diseñado para garantizar resultados óptimos de alto nivel.
“España es el país de nuestro entorno que presenta un mayor índice de implante de lentes   trifocales. En la actualidad, el porcentaje de implante de lentes intraoculares trifocales es del 10% aproximadamente sobre el total de lentes implantadas; lo que se traduce en unas 50.000 anuales. En países como Alemania, Francia o el Reino Unido, el porcentaje no supera el 5%, por lo que nos consideramos líderes dentro de esta parcela de la Medicina”, ha concluido el Prof. Fernández-Vega.