jueves, 3 de diciembre de 2015

Solo el 25% de los deportistas conoce la relación entre la salud bucodental y el rendimiento deportivo


Los deportistas son uno de los grupos de la población más concienciado con su salud bucodental, ya que un 88,5% se muestra preocupado por esta, en comparación con el 64% de la población total, tal y como demuestra la Encuesta Sanitas de Salud Bucodental. Pese a esto, es uno de los colectivos más susceptibles a padecer problemas bucodentales que pueden afectar su rendimiento físico.

“Los deportistas tienen hábitos de higiene diarios muy superiores a la media. No sólo acostumbran a cepillarse los dientes con más frecuencia, sino que tienden a emplear elementos de limpieza complementarios como el hilo dental, los enjuagues y el irrigador de forma más habitual que el resto de la población” explica Patricia Zubeldia, odontóloga de Sanitas Dental. La mayor concienciación sobre higiene dental iría ligada a la mayor preocupación de los deportistas por un buen estado de salud general.

Sin embargo “pese a que el 95% de los deportistas afirma conocer la relación entre la salud bucodental y la salud general, sólo un 25% comprende la influencia que puede tener en su rendimiento deportivo” afirma Patricia Zubeldia, odontóloga de Sanitas Dental.

Los problemas que se originan en la cavidad bucal pueden desencadenar infecciones o molestias en el resto del organismo. Las afecciones más comunes entre deportistas son dientes sensibles, caries sin empastar y problemas periodontales con un 26, 17 y 12 por ciento respectivamente. La aparición de estos problemas, especialmente los dos últimos, generan una serie de bacterias que pueden llegar a pasar a la sangre y, en última instancia, extenderse por todo el sistema sanguíneo hasta llegar a comprometer la estructura ósea, dañar tejidos blandos circuncidantes e incluso afectar a otros músculos, tendones y articulaciones. Por ello, una buena salud dental evita los problemas musculares y/o articulares que puedan padecer los deportistas profesionales o amateurs.

No obstante, no todos los problemas de salud bucodental relacionados con el deporte están ligados con el flujo sanguíneo. Hay otros más comunes que tienden a pasar desapercibidos, como el bruxismo o la escasa salivación. El estrés del momento, combinado con el intenso trabajo físico favorece que los dientes se aprieten con mayor fuerza de lo habitual, hecho que no sólo puede dañar la dentadura y dar lugar a padecer más sensibilidad dental, sino que puede derivar en contracturas de las zonas conectadas a los músculos bucales como el cuello o la espalda.

El aumento de la frecuencia cardíaca implica un mayor consumo de oxígeno, por lo que la respiración tiende a acelerarse. Este acto provoca la disminución de saliva y la sequedad de la boca que favorecen la aparición de afecciones bucodentales, o que el esmalte dental se pueda ver dañado.

Los deportistas también experimentan un mayor número de extracción de piezas dentales y de colocación de implantes, concretamente entre un 2,5 y un 4 por ciento más que el resto de la población. La principal causa se encuentra en los deportes de contacto, en los que es común dañar o perder piezas dentales, lo que puede ocasionar heridas abiertas en la encía o en tejidos blandos que estén en contacto en el momento del impacto.

La alimentación también influye
Los suplementos alimenticios más comunes en la práctica deportiva son el origen de gran cantidad de problemas de salud bucodental si su consumo no es moderado o no está supervisado.

La razón de que estos complementos alimenticios den lugar a afecciones bucodentales se basa en su composición, en la que están presentes elevados niveles de azúcares, carbohidratos, minerales y otros elementos que compensan las pérdidas del organismo, pero que a su vez favorecen la erosión dental, la aparición de caries y pueden dañar el esmalte dental debido a su composición ácida. Patricia Zubeldia, recomienda “mantener un control estricto sobre el consumo de suplementos alimenticios que contengan azúcares, cafeína y otros elementos como los minerales o el sodio, ya que su uso prolongado puede desembocar en problemas comunes como caries o daños en el esmalte.”

En el caso concreto de los complementos como las bebidas o las barritas energéticas o nutritivas, tienden a adherirse a las piezas dentales, especialmente en sitios poco accesibles, y dado su elevado contenido en azúcares favorecen la aparición de caries.  “En el caso de los deportistas es esencial acudir con frecuencia (2 veces al año mínimo) al dentista para una revisión general, de tal forma que podamos prevenir problemas bucodentales que puedan derivar a la salud general” concluye Patricia Zubeldia, odontóloga de Sanitas Dental.