martes, 15 de diciembre de 2015

El 44% de la población padece síntomas de ansiedad, depresión o tristeza en Navidad‏

 El 44% de la población general padece síntomas subclínicos de ansiedad, depresión y tristeza en Navidad1. ¿Qué pasa en estas fechas que hay personas que no las disfrutan? La doctora Sandra Farrera, Directora Médica de Psicología de Top Doctors® (www.topdoctors.es), lo aclara: “no hay que culpabilizar a la Navidad”. Al contrario de lo que se pueda pensar de forma masiva, la Navidad no lleva implícita la tristeza. “No se trata de que estas fechas sean tristes, sino de que hay personas con determinados cuadros depresivos o ansiosos, que son más vulnerables a sufrir estrés emocional durante estas fechas y su sintomatología se agrava”, explica.

Son, por ejemplo, personas que han perdido a un ser querido y están pasando un duelo, personas que afrontan procesos de separación, que presentan con problemas económicos… “Cada vez más personas tienen familiares fuera, también hay muchas que están solas”, continua la doctora. “Las situaciones de estrés negativo empeoran los síntomas de todos ellos en estas fechas ¿por qué? Es muy fácil. Si tú llevas una temporada triste y te ves obligado, bajo presión social, a participar en fiestas, a transmitir alegría, a poner buenas caras, a salir… hay personas que sufren mucho”.

Nochebuena, Navidad, Fin de Año, Año Nuevo, Reyes… “Los momentos son muchos. Son días de compras, de comer, de beber, de muchos gastos extras. Y cómo son fiestas dirigidas a los niños, nos sentimos habitualmente más obligados”. Asimismo, los familiares que no han padecido depresión o ansiedad les cuesta entender ese comportamiento. Son días alegres para ellos y no entienden o desconocen que estas fechas navideñas agravan los síntomas de las personas con trastornos del estado de ánimo.

¿Cómo pueden estas personas pasar unas mejores Navidades?
-        Recordando que es normal estar más triste en Navidad si padecen ansiedad o depresión y que tras pasar estos días de “obligaciones familiares y/o sociales”, donde se espera que estén alegres, se encontrarán mejor.
-        Buscando actividades de ocio personal como salir a pasear, hacer ejercicio físico, ir al cine, al teatro o actividades donde no haya grupos.
-        Pidiendo ayuda. Si creen que necesitan ayuda que no esperen a que pasen las fiestas y que la soliciten enseguida. Cuanto más se espera el paciente en buscar ayuda clínica, más cuesta tratarlo.  

¿Cómo pueden los familiares ayudar para que estas personas puedan pasar unas mejores Navidades?
-        No forzarles o exigirles estar alegres
-        Agradecerles el esfuerzo de antemano y expresarles con empatía que saben que ellos no están bien y que tan sólo con la presencia o el esfuerzo de participar,  es mucho para ellos.
-        Evitar que sean el centro de atención en las reuniones. No preguntar sobre el estado de ánimo o fármacos que toman.
-        No dar ánimos explícitos. Hay expresiones contraproducentes como “ánimo”, “ya se te pasará” o “tranquilo”, son palabras que afectan mucho a las personas con depresión o ansiedad.  Es mejor hablar de cosas genéricas.
-        Evitar temas polémicos que confronten al grupo, como política, etc
-        Reír en grupo. La risa es contagiosa y aumenta el estado de ánimo y la sensación de bienestar a todos.

Los sentimientos de tristeza se intensifican, sobre todo, en las personas con sintomatología de estrés y depresión que no siguen tratamientos médicos. Las personas que van a consulta han aprendido a manejar emociones y saben mejor cómo afrontar los sentimientos que afloran en Navidad. “Durante estas fechas y en los meses posteriores, aumentan las consultas clínicas en el ámbito psíquico. Hay muchas personas que durante estas fechas y de cara a sus propósitos de cambio para al año nuevo, adquieren un mayor coraje y demandan ayuda psicológica y médica”, añade la Dra. Sandra Farrera.