miércoles, 4 de noviembre de 2015

La escasez de cirujanos plásticos en la sanidad pública y el intrusismo en la privada ponen en riesgo la seguridad de los pacientes y la calidad de las intervenciones

La Cirugía Plástica es una especialidad médico-científica que contribuye notablemente al bienestar de la sociedad y al avance de la medicina, siendo pionera en la investigación y aplicación de numerosas técnicas, como la cirugía regenerativa con células madre, y tecnologías, como la planificación de intervenciones mediante realidad virtual y la bioimpre-sión 3D.

Sin embargo, a juicio de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, esta especialidad está muy lejos de contar con la presencia necesaria en la sanidad pública para prestar un servicio adecuado y de calidad a los españoles que requieren de ella y es víctima del intrusismo en la sanidad privada, lo que deja a muchos pacientes en manos de profesionales no cualificados, con el consiguiente riesgo para su seguridad.

Las anteriores son las dos conclusiones principales de la jornada sobre Cirugía Plástica que, a lo largo de todo el día de hoy, se está celebrando en la Real Academia Nacional de Medicina. En ella, la SECPRE ha pedido, por un lado, la incorporación de cirujanos plásticos a la cartera de servicios de todos los centros sanitarios de nivel terciario (los que atienden las patologías más complejas) y a la de aquellos de nivel secundario en los que la atención de patologías genéricas precise de la implicación de la Cirugía Plástica (por ejemplo, la reconstrucción mamaria inmediata tras una mastectomía por cáncer de mama).

Por otro lado, la Sociedad ha reclamado una ley que regule en España la práctica de la Cirugía Estética para que ésta sólo pueda ser ejercida por los médicos que cuenten con la titulación oficial y homologada de Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, la cual, entre otras cosas, requiere un periodo de residencia de cinco años.

Cirugía Reparadora y sanidad pública

Según las últimas estadísticas oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, sólo el 25% de los centros sanitarios públicos de atención especializada incluyen en su oferta asistencial la Cirugía Plástica, frente al 70% de los centros sanitarios pri-vados1. No es de extrañar, en consecuencia, que esta especialidad sea la segunda con mayor lista de espera en el Sistema Nacional de Salud, con una media de 130 días por intervención, superada sólo por Neurocirugía2.

El presidente de la SECPRE y académico correspondiente de la Real Academia de Medi-cina de Canarias, el Dr. Cristino Suárez, explica que “el motivo principal del gran déficit de cirujanos plásticos en los centros públicos españoles es que sus servicios suelen ser vistos por muchos gestores hospitalarios como un lujo, con la falsa idea de que atendemos o bien procesos banales o bien procesos que, siendo más graves, pueden ser atendidos por otros especialistas, como ginecólogos, cirujanos generales o traumatólogos”

“Desde el más absoluto respeto a estos especialistas -continúa el Dr. Suárez-, la calidad de la atención al paciente se ve muy perjudicada, dado que es nuestra especialidad la mejor cualificada para el tratamiento de muchas y muy graves patologías, como las secuelas de traumatismos, la patología de la mano, el sistema nervioso, el tratamiento del paciente que-mado o el de diversos cánceres y sus secuelas”.

En concreto, las intervenciones que, según las estimaciones de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, más realizan en la sanidad pública cirujanos de otras especialidades pese a que deberían ser practicadas por cirujanos plásticos son las siguientes:

  • Reconstrucción mamaria inmediata tras mastectomía por cáncer de mama, incluyendo la reconstrucción y repigmentación de areolas y pezones.
  • Tratamiento precoz de fracturas abiertas de miembro inferior.
  • Tratamiento de úlceras y heridas crónicas, como las úlceras por decúbito en pacientes parapléjicos.
  • Atención a pacientes quemados.
  • Tratamiento de defectos que requieran de técnicas microquirúrgicas para su reparación.

Cirugía Estética y marco legal

En el ámbito de la Cirugía Estética, la ley que reclama la SECPRE, similar a la ya aprobada en Bélgica y a otras propuestas en estudio en varios países europeos, vendría a solucionar la situación de alegalidad bajo la que se realizan buena parte de las intervenciones en nuestro país, donde, junto a los 1.200 especialistas que se han formado para obtener la titulación oficial y homologada, se estima hay otros 9.000 médicos practicándolas sin contar con ella.

Las intervenciones de Cirugía Estética que, según las estimaciones de la SECPRE, más realizan en España médicos sin la titulación ni la capacitación adecuadas para ello son las siguientes:

  • Mamoplastia de aumento.
  • Abdominoplastia.
  • Liposucción.
  • Blefaroplastia o cirugía de los párpados.

“Resulta evidente -afirma el Dr. César Casado Sánchez, secretario general de la SECPRE- que un cursillo o un máster de apenas unos días no puede capacitar a un médico para ejercer la Cirugía Estética como lo hacen los cinco años de residencia que requiere el título oficial. Este intrusismo pone en riesgo a los pacientes a diario, por lo que, mientras se valora una posible ley para el sector, se deberían tomar otras medidas, como la potencia-ción de la concienciación ciudadana, un mayor control de las clínicas privadas o la elabora-ción de protocolos procedimentales que regulen qué profesionales pueden practicar cada intervención”.

El Dr. Jesús Benito, vicepresidente de Cirugía Estética de la SECPRE y académico corres-pondiente de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana, añade: “Los cirujanos plásticos somos médicos y anteponemos la seguridad de los pacientes a cualquier otra consideración, sea comercial o incluso estética, ya que siempre debemos transmitir a las personas interesadas en una intervención cuáles son las expectativas reales de la misma, basándonos en sus características anatómicas individuales más que en sus deseos personales. Cuando la medicina se pliega a estos deseos o a las exigencias del mercado y se convierte en un elemento de consumo, deja de ser medicina”.

Cirugía Plástica en general: universidad + ciencia+ labor social


La jornada de la SECPRE en la Real Academia Nacional de Medicina está sirviendo también para reivindicar el carácter científico de la especialidad y su cada vez más relevante presencia en la universidad española, en cuyas facultades se demanda la presencia de cirujanos plásticos por situarse a la vanguardia de la aplicación de las más novedosas técnicas quirúrgicas. Es el caso de la microcirugía (la reparación o unión de vasos sanguíneos y nervios usando gafas lupa o microscopios) o las técnicas destinadas a obtener la máxima precisión en la planificación, desarrollo y resultado de las interven-ciones, como el empleo de terapias avanzadas con células madre y la realidad virtual.

Las ponencias de esta tarde en la Real Academia Nacional de Medicina abordarán, preci-samente, los avances médicos más recientes en Cirugía Plástica, como la cirugía regene-rativa, el tratamiento de pacientes quemados mediante ingeniería tisular y otros muchos hitos tanto en el ámbito reconstructivo como estético. Igualmente, pondrán de manifiesto el papel social de la especialidad, cuya labor humanitaria se traduce, por ejemplo, en la colaboración de la SECPRE con los Hermanos de San Juan de Dios, a cuyo hospital en la localidad peruana de Chiclayo envía anualmente un equipo para tratar, principalmente de malformaciones congénitas, a menores de familias sin recursos.

En el transcurso de la tarde, la actual ministra de Fomento, Ana Pastor, recibirá la insignia de oro de la SECPRE por su apoyo pionero a la Cirugía Plástica y a su adecuada regula-ción cuando estuvo al frente de la cartera de Sanidad en 2002-2004. En este periodo, la especialidad quedó englobada en una única titulación oficial con la denominación con que actualmente se la conoce, la de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.