lunes, 30 de noviembre de 2015

El sistema de seguridad IVF Witness se confirma como garantía en la identificación de muestras biológicas



Laboratorio de la Clínica Eugin


Eliminar la más mínima posibilidad de confusión en la identificación de las muestras biológicas de los pacientes es vital en un centro de reproducción asistida. La Clínica Eugin ofrece esta garantía gracias al sistema electrónico de doble seguridad IVF Witness. Tras tres años de aplicación y más de 20.000 ciclos de fecundación in vitro (FIV) realizados, no se ha registrado ningún error. Estos son los resultados presentados por el Dr. Albert Obradors, embriólogo y director del laboratorio de Eugin, en el Congreso Nacional de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción, celebrado en San Sebastián del 18 al 20 de noviembre.

Eugin fue el primer centro de España y uno de los primeros de Europa en implementar la tecnología IVF Witness. Durante los tres años de funcionamiento de este sistema de seguridad, la clínica ha realizado 20.156 tratamientos de fecundación in vitro, que han sido sometidos a 243.801 controles automatizados. Aun contando con un control humano de 2 o 3 personas, el sistema detectó durante estos controles 2 discordancias entre las muestras, lo que permitió  en ambos casos asegurar la correcta asociación de las muestras de semen y óvulos de los pacientes.

Control total en todas las etapas
El sistema IVF Witness mantiene controladas e identificadas las muestras de óvulos, esperma y embriones desde el inicio del tratamiento. A los pacientes se les asigna una tarjeta con un microchip de identificación personal que registra toda la información que se genera a lo largo del proceso.

En el laboratorio, receptores wireless comprueban automáticamente la identidad de las muestras, todas ellas etiquetadas con un microchip único asignado a cada paciente. En el improbable caso de que detectasen la menor anomalía en el protocolo de reconocimiento de las muestras, detendrían el proceso en marcha.

El IVF Witness se suma a las tareas de supervisión de los embriólogos del laboratorio, ya que, en todos los casos, las muestras de ovocitos, esperma y embriones son supervisadas por el sistema y por hasta tres profesionales, lo que crea una doble barrera de seguridad.

“Esta cuádruple comprobación de la identidad de las muestras se da durante todas las etapas del proceso”, explica el Dr. Obradors, cuyo objetivo, afirma, es “dar el máximo nivel de confianza y calidad a los pacientes, además de hacerles partícipes directos del proceso de identificación de sus muestras”.

De esta manera se evitan accidentes infrecuentes en el campo de la reproducción asistida como el ocurrido en diciembre de 2014 en el hospital Sandro Pertini de Roma, cuando una mujer que se había sometido a una fecundación in vitro con sus propios óvulos descubrió durante una prueba de diagnóstico prenatal que los embriones implantados en su útero eran los de otra mujer.