lunes, 23 de noviembre de 2015

Cosentyx®, de Novartis, reduce la progresión del daño estructural de la columna en Espondilitis Anquilosante y del daño articular en Artritis Psoriásica

Novartis ha presentado en la Reunión Anual del American College ofRheumatology (ACR) celebrada en San Francisco, Estados Unidos, nuevos datos sobre Cosentyx®(secukinumab) que demuestran que es capaz de reducir la progresión del daño estructural de la columna en espondilitis anquilosante (EA) y del daño articular en artritis psoriásica (AP).
Se trata de los nuevos datos de los estudios MEASURE 1 en EA y FUTURE 1 en AP,  dos tipos deespondiloartritis (EspA) que, “afectan a entre el 0.1% y el 2.5% de la población general y cuya incidencia anual estimada es de 7,2 casos por cada 100. 000 habitantes para AP y 3,6 casos por cada 100.000 habitantes para EA”, subraya el reumatólogo de la Unidad de Artritis del Servicio de Reumatología del Hospital Clínic (Barcelona), el Dr. Julio Ramírez.
 En EA, una enfermedad inflamatoria crónica que puede ser discapacitante si el paciente no recibe un tratamiento eficaz, los resultados de la ampliación del estudio clínico MEASURE 1 demuestran que hasta el 80% de los pacientes con EA no sufrieron progresión radiológica de la columna vertebral en un examen con rayos X. Además, Cosentyx® mostró una respuesta sostenida en la mejora de signos y síntomas, función física y calidad de vida en pacientes con EA durante dos años.
 En AP, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta tanto a la piel como a las articulaciones, puede provocar discapacidad y daños articulares irreversibles si no se recibe un tratamiento eficaz, los nuevos datos procedentes del estudio FUTURE 1 demuestran la ausencia de progresión del daño articular en el 84% de los pacientes y el mantenimiento de la respuesta al tratamiento en afectación de articulaciones y piel, función física y calidad de vida tras más de dos años de tratamiento con Cosentyx®.
 Estos resultados son importantes porque se necesitan urgentemente nuevos medicamentos con nuevos mecanismos de acción, ya que muchos pacientes no alcanzan una respuesta adecuada con los tratamientos actuales, tal y como destaca el jefe de Sección del Servicio de Reumatología del HospitalUniversitari de Bellvitge, el Dr. Xavier Juanola: “los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y la rehabilitación son los dos pilares fundamentales del tratamiento en este momento, aunque alrededor de un 60-70% de los pacientes tienen que pasar a fármacos modificadores de enfermedad (FAME) los cuales se usan principalmente en AP. Entre un 25-30% de pacientes no responden a AINE ni FAME y comienzan con tratamiento biológico. Este va muy bien pero sigue habiendo un porcentaje del 30% que no responde desde el inicio y otros pacientes que dejan de responder al tratamiento al cabo de un tiempo. Por ello, aunque el objetivo terapéutico ideal sería una remisión total, lo que intentamos es que la enfermedad tenga una actividad mínima que permita al paciente llevar una vida prácticamente normal”.
 Además de lo anterior, según el Dr. Ramírez, “las enfermedades reumáticas en su conjunto suponen la primera causa de discapacidad física (de origen no mental) en el mundo occidental. Concretamente, la espondilitis anquilosante y la artritis psoriásica son, tras la artritis reumatoide, las enfermedades reumáticas inflamatorias crónicas más frecuentes en la población general. Suponen una parte importante de los enfermos que se siguen de manera crónica en las consultas de reumatología, teniendo un importante impacto a nivel personal, social y laboral, y conllevan  un consumo alto de recursos sanitarios”.
 Se trata de patologías que pueden debutar de manera temprana. En concreto, la AP suele aparecer en torno a los 40-50 años de edad, y en “la EA no es raro que los síntomas aparezcan incluso en la adolescencia, en forma de dolor lumbar de predominio en reposo (a veces el dolor nocturno es el principal síntoma) que mejora con la actividad física y se acompaña de rigidez matutina. A veces se acompaña de síntomas a otros niveles como tendinitis en pies (tendón de Aquiles principalmente) y otros órganos como ojos o sistema gastrointestinal”, aclara el Dr. Ramírez, por ello es tan importante encontrar nuevas opciones de tratamiento.
 En opinión del Dr. Juanola, “en los últimos años se ha desarrollado mucho el conocimiento de lasespondiloartritis, sobre todo conociendo las moléculas que influyen en el proceso inflamatorio de estas enfermedades, lo que está permitiendo actuar de manera mucho más específica sobre las partes que incluyen en la enfermedad. Esto es lo que se consigue con secukinumab, que inhibe selectivamente lainterleuquina 17A que tan importante es en el proceso inflamatorio de estas enfermedades, logrando un beneficio clínico importante con un buen perfil de seguridad”.