viernes, 23 de octubre de 2015

Quirón Marbella trata la vista cansada y las cataratas con lentes intraoculares trifocales, técnica más innovadora

 Los problemas de visión condicionan en gran medida nuestra actividad diaria a la hora de acometer tareas básicas como leer, escribir, comprar o cocinar. Multitud de soluciones a nuestra disposición, como gafas, lentes de contacto o cirugía, posibilitan que ciertas dificultades visuales no se conviertan en limitantes. Aún así, existen factores como la genética, la edad o los accidentes que afectan sobremanera hasta el punto de producir una discapacidad visual, una disminución significativa de la agudeza o del campo visual del ojo. Las principales causas son enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como las cataratas.
Según el doctor Nabil Ragaei Kamel, jefe del servicio de Oftalmología del Hospital Quirón Marbella, “con la edad, el cristalino va perdiendo transparencia y elasticidad, por lo que no consigue enfocar de cerca y se presenta la presbicia o vista cansada. Este deterioro continúa y a la vista cansada le sigue la esclerosis y, posteriormente, la catarata”. Las cataratas son las opacidades que surgen en una lente natural que tenemos dentro del ojo que se conoce como cristalino. Este ha de ser transparente y, además, tiene elasticidad, por lo que consigue cambiar la potencia para enfocar a diferentes distancias. Cuando esto empieza a perturbarse, se producen las complicaciones. “La esclerosis reduce mucho la calidad de visión, la sensibilidad al contraste, las tonalidades de colores y la visión nocturna. Con la catarata, a estos problemas se suma un empeoramiento de la agudeza visual, es decir, la capacidad de lectura a distancia, que es como se valora”, añade el doctor Nabil Ragaei.
Hay diversos tipos de cataratas, en función de cómo se presenten y según la zona del cristalino que comprometan. Algunas quitan agudeza visual muy lentamente, por lo que la persona se va acostumbrando a ello y lo achaca al deterioro general por la edad. Otras restan visión más rápidamente o a edades más tempranas, por lo que el paciente lo detecta enseguida. En cualquier caso, mientras antes se diagnostique y trate la pérdida de la visión, más posibilidades hay de preservar lo que quede de vista. Para ello, los especialistas recomiendan someterse a exámenes oculares completos regularmente.

Tratamiento con lentes intraoculares para presbicia y cataratas
El tratamiento de las cataratas siempre es quirúrgico y consiste, mediante microcirugía, en abrir una ventana en la cápsula anterior del cristalino y vaciar el cristalino esclerótico o cataratoso donde se implanta una lente intraocular. Un procedimiento idéntico se aplica en cristalinos transparentes o escleróticos que han perdido cierta elasticidad y, por lo tanto, presentan presbicia con dependencia de gafas para visión intermedia y cercana, condición que se corrige con un implante de lente intraocular multifocal.
El jefe de Oftalmología del Hospital Quirón Marbella subraya que, “actualmente, lo más novedoso son las lentes intraoculares trifocales, con las que se consigue una buena visión para cerca, lejos, así como para una distancia intermedia, que hasta ahora no permitían las monofocales y bifocales”. Así, el avance tecnológico ha contribuido al desarrollo de las lentes, hasta conseguir modelos que enfoquen diferentes distancias, con variantes que rebajan los halos en las luces y mejoran mucho la sensibilidad al contraste, con lo que la visión en penumbra es mejor.

Ventajas frente a lentes monofocales y bifocales:
•             Capacidad para mejorar la visión de todas las distancias
•             Mayor rapidez en la recuperación y adaptación al cambio
•             La población que puede ser tratada con este tipo de lentes es más amplia
•             Los halos de luz quedan erradicados con esta nueva tecnología

•             También corrigen el astigmatismo