lunes, 26 de octubre de 2015

¿Pueden los móviles infectar a los pacientes en un entorno hospitalario?




Varios estudios internacionales así lo alertan y es que los móviles tienen dos particularidades que hace que sean un foco muy propicio para el crecimiento de bacterias: desprenden calor y están en constante contacto con nuestras manos. Unas características, que en el entorno hospitalario los convierten en un reservorio que puede favorecer la transmisión de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS).

Este es el tema principal expuesto en la sexta jornada “Hygiene Days”, organizada por Laboratorios Hartmann, y que reúne hoy y mañana a los principales expertos en prevención de infecciones, en Valencia.

Como ha explicado el Dr. Gabriel Mestre, médico consultor de Laboratorios Hartmanndistintos estudios como el del Western General Hospital de Edimburgo han demostrado que el 96% de los móviles del personal sanitario estaban contaminados y que el 14% presentan bacterias patogénicas”.

También, otros estudios realizados en hospitales de Nueva York, Israel, Turquía, Nigeria, India o Arabia Saudí han puesto de manifiesto que prácticamente un elevado porcentaje de los móviles estaban contaminados y de estos, entre un 15-30% eran portadores de gérmenes patógenos hospitalarios.

Y es que los móviles son excelentes “cabayos de troya” ya que, su propietarios (profesionales sanitarios, pacientes o acompañantes) los manipulan tanto en entornos hospitalarios como extrahospitalarios (cocinas, baños, ginmansios, etc) permitiendo así que los gérmenes puedan vehiculizarse en ambos sentidos y romper fácilmente las “barreras” de control de las infecciones hospitalarias.


¿Cómo se pueden evitar estas infecciones?

Cada vez son más los expertos que piensan que la solución pasa por una correctadesinfección de manos. “Desgraciadamente a día de hoy la mayoría de los estudios indican un cumplimiento subóptimo de la higiene de manos (menos del 40%) por parte de los profesionales sanitarios. También sabemos que la limpieza y desinfección de los móviles en el entorno hospitalario es “anecdótica”. Por ello, deberíamos insistir en el potencial impacto que tienen medidas tan sencillas como la utilización de soluciones hidroalcohólicas como Sterilium y limpiar y desinfectar los móviles de forma regular con componentes alcohólicos, ya que sin duda, con esta estrategia combinada, podríamos minimizar el riesgo de infección en nuestros pacientes”, explica el Dr. Mestre.

Además, la sensibilización de los pacientes también es esencial para evitar las IRAS. El estudio del Western General Hospital de Edimburgo incidió en este aspecto, donde se observó que, a pesar que el 70% de los pacientes era consciente que los móviles podrían vehiculizar bacterias, más de la mitad de los usuarios no lo habían limpiado nunca.  

En este sentido, el Dr. Mestre señala que “los hospitales y centros sanitarios tendrían que crear guías y difundir consejos sobre la utilización de los móviles para concienciar al personal, pero también a los pacientes y acompañantes, de la necesidad de desinfectar manos y móviles”.  

Los expertos, pero, advierten del riesgo de asociar “ítem no crítico” con “bajo riesgo”. Es decir, pensar que como los móviles no están en contacto directo con las mucosas, la transmisión de las bacterias es poco común. 

Por todo ello, el Dr. Mestre va más allá e incluso propone “desarrollar políticas de uso restrictivo de los teléfonos móviles cuando se está atendiendo al paciente ya que es la situación de mayor riesgo. Estas políticas son compatible con la utilización del mismo fuera del entorno inmediato del paciente insistiendo en la importancia de la estrategia combinada de desinfección manos y limpieza y desinfección regular de los móviles.”