martes, 6 de octubre de 2015

Los farmacéuticos de Madrid toman posiciones contra los efectos no deseados de los cosméticos

 El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), a través de su Vocalía de Dermofarmacia y Productos Sanitarios, ha explicado en rueda de prensa su postura con respecto a la cosmetovigilancia, valor añadido de la Dermofarmacia, que actúa ante efectos no deseados por el uso de productos cosméticos.
Rosalía Gozalo Corral, vocal de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del COFM, ha señalado que la cosmetovigilancia se justifica por el consumo cada vez mayor de los productos cosméticos y por el tipo de reacciones leves y de corta duración que producen y no se notifican. A este respecto, Gozalo ha señalado que el Consejo de Europa llevó a cabo un estudio sobre la vigilancia de los efectos indeseables de los cosméticos; el mismo reveló que sólo entre el 25 y el 36 por ciento de los consumidores que experimentaron reacciones adversas por el uso de cosméticos acudieron a su médico. De todos estos casos, un 15 por ciento fueron graves. El efecto adverso más notificado, fue la dermatitis alérgica de contacto (del 76,5 al 83,9 por ciento de los casos). Datos, subrayó la vocal, que denotan una significativa infranotificación de sospechas a reacciones adversas, según su experiencia como vocal del COFM y titular de una oficina de farmacia. Actualmente, añadió, no existe un sistema europeo de cosmetovigilancia, si bien el artículo 23 del Reglamento 1223/2009 establece un sistema de comunicación de efectos graves no deseados. Según Rosalía Gozalo, la labor del farmacéutico en cosmetovigilancia no debe limitarse a la notificación de los casos graves no deseados en aplicación de la normativa legal, sino que su condición de garante de la salud del paciente, implica que dicha notificación deba extenderse a aquellos casos de carácter no grave para así conocer su incidencia. La coordinación de estas alertas es potestad de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.
Desde la Vocalía de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del COFM, se ha tenido presente esta responsabilidad del farmacéutico en materia de cosmetovigilancia, por lo que se ha desarrollado la impartición de un curso on-line que bajo el título “Cosmetovigilancia: Un valor añadido de la Dermofarmacia” tiene como objetivo difundir las pautas a seguir desde la oficina de farmacia con un procedimiento normalizado de trabajo.
La doctora Almudena Nuño González, dermatóloga del hospital Rey Juan Carlos y vocal de la Junta Directiva de la Sección Centro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) ha indicado que resulta fundamental la excelente comunicación existente entre los farmacéuticos, que son el primer punto habitualmente a los que acude el paciente, y los médicos dermatólogos, a los que se les deriva en caso necesario.
Finalmente, Pedro García Belenguer, director comercial de Laboratorios Sesderma, patrocinador del curso, ha destacado la importancia de disponer de un sistema de vigilancia de postcomercialización con una recogida de datos fiable. De ahí, ha indicado, la importancia de la formación del profesional farmacéutico en la recogida y recopilación de la información necesaria para determinar las causas de ese efecto no deseado.