miércoles, 14 de octubre de 2015

La trombosis es 62 veces más probable en pacientes con HPN, una enfermedad ultra-rara

Los pacientes con Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), una enfermedad hematológica crónica, progresiva y sistémica, tienen una probabilidad 62 veces mayor de sufrir una trombosis que la población general. Coincidiendo con el Día Mundial de la Trombosis, que se celebra esta semana, los expertos recuerdan que sigue siendo la principal causa de muerte en estos pacientes, unos 250 diagnosticados en España.

“Podemos decir con certeza que la HPN es el estado trombofílico adquirido más grave que se conoce en medicina”, recuerda la Dra. Ana Villegas, Catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, Hospital Clínico Universitario San CarlosEl riesgo de trombosis en esta enfermedad ultra-rara es mayor “incluso que en las trombofilias congénitas”, y padecer un primer episodio puede quintuplicar el riesgo de muerte en estos pacientes. De hecho, entre el 40% y el 67% de los fallecimientos en HPN están causados por una trombosis venosa o arterial. Y el 35% de los pacientes presenta múltiples episodios.

La trombosis en la HPN es compleja, impredecible, pudiendo presentarse en cualquier momento sin síntomas de advertencia o pasar inadvertida. Una vez se forma, el coágulo puede ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo e incluso desprenderse y trasladarse hacia cualquier órgano. Y cuando esto ocurre, puede causar desde un infarto hasta un ictus o una tromboembolia venosa, las tres principales enfermedades cardiovasculares causantes de muerte.

Habitualmente, la trombosis en HPN “puede ser tanto venosa como arterial y se presenta en localizaciones poco frecuentes, especialmente en las venas cerebrales y abdominales”. Según la Dra. Ana Villegascon ello, podemos decir que las trombosis en esta enfermedad ultra-rara se caracterizan por ser atípicas, frecuentes y graves”.

A ello, añade que “evidentemente, tampoco debemos olvidar que estos pacientes también pueden tener trombosis en localizaciones habituales. Lo más atípico quizás es su aparición en pacientes adultos jóvenes sin ningún otro factor de riesgo”.

La HPN está causada por una activación crónica e incontrolada de una parte del sistema inmunitario denominada complemento, que compromete a todas las líneas celulares sanguíneas y que causa la destrucción de los glóbulos rojos (proceso que se conoce como hemólisis). La hemólisis crónica mediada por el complemento tiene consecuencias sistémicas, siendo un factor de riesgo de coágulos sanguíneos, de fallo orgánico y de mortalidad precoz.  

  
Una complicación ‘silenciosa’

En algunos casos la trombosis puede llegar a producirse sin síntomas y pasar inadvertida para los especialistas, lo cual supone una dificultad añadida. Por ello, “debe realizarse un seguimiento continuado de estos pacientes una vez confirmado el diagnóstico, con pruebas periódicas: analíticas cada 3 meses y estudios radiológicos si hay sospecha de trombosis”. 

La aprobación en 2007 del fármaco eculizumab por parte de las autoridades sanitarias (FDA y EMA) supuso un cambio crucial. Actualmente, “tenemos suficiente experiencia clínica para afirmar que este fármaco es eficaz inhibiendo la activación del complemento y, por tanto, controlando la sintomatología derivada de la hemólisis. Además, es capaz de revertir el riesgo de trombosis, igualándolo prácticamente al de la población general”.

Diversos estudios demuestran que el tratamiento con el medicamento eculizumab reduce de forma considerable y mantenida el riesgo de trombosis, hasta en un 92%, equiparando la esperanza de vida de estos pacientes a la del resto de población y mejorando drásticamente su calidad de vida. Antes de la aprobación de este medicamento, el 35% de los pacientes de HPN tratados únicamente con terapias de soporte no sobrevivían más de 5 años tras el diagnóstico de la enfermedad debido a serias complicaciones clínicas, como la trombosis.