jueves, 8 de octubre de 2015

Identifican un ‘despertador’ de un oncogén causante de leucemia


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Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), liderados por Manel Esteller han demostrado que mutaciones en el gen DNMT3A provocan la activación de un gen desencadenante de la leucemia, el MEIS1. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Oncogene.
En los últimos treinta años se han descrito en el campo de la oncología una gran cantidad de mutaciones en genes implicados en múltiples vías celulares. La capacidad actual de secuenciar todo el material genético de un tumor ha provocado que se hayan identificado un número aún mayor de mutaciones en los tumores humanos. Sin embargo, sabemos muy poco de cuáles son las consecuencias para la actividad de las células de estos cambios en la estructura y composición del ADN. 
 Hoy, un artículo publicado en Oncogene, dirigido por Manel Esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del IDIBELL, Investigador ICREA y Profesor de Genética de la Universidad de Barcelona, muestra como una mutación en un gen tiene como consecuencia la activación de un gen desencadenante de leucemia.
 "Recientemente se ha descubierto la existencia de mutaciones en el gen DNMT3A en leucemias. Parecía que la historia se paraba aquí. Pero como este gen se encarga de silenciar a otros genes que no deben estar activos en la célula, nos preguntamos qué secuencia de ADN estaba siendo “despertada” por la mutación en las leucemias” ha explicado Manel Esteller, director del estudio. 
 "Analizando todo el genoma de células leucémicas portadoras de la mutación, nos dimos cuenta de que el gen diana activado era el denominado oncogén MEIS1. Se trata de un poderoso gen inductor de leucemia mieloide aguda del cual se sabía su función proleucémica, pero no como se ponía en marcha. La mutación del otro gen lo explica…” señala el investigador.
 “Podemos imaginarlo como un castillo con naipes. Si quitas la carta de la fila inferior (DNMT3A) acaban cayendo todas las capas superiores, como es el caso del oncogén MEIS1. El hallazgo, además de su utilidad en la predicción de pacientes con leucemias de mal pronóstico, sugiere que este subtipo de leucemia podría ser sensible a fármacos que tuvieran como diana los dos genes estudiados”.