viernes, 2 de octubre de 2015

El diagnóstico precoz es clave para el buen pronóstico de espondiloartropatías como la artritis psoriásica o la espondilitis anquilosante

Novartis participa en eI VI Simposio de espondiloartritis de la Sociedad Española de Reumatología (SER) que tiene lugar en Girona los días 2 y 3 de octubre con una mesa sobre las citoquinas emergentes en la fisiopatología de las espondiloartritis. La cita bianual, que reúne a destacados expertos nacionales e internacionales en este campo, pone sobre la mesa diversos temas relacionados con este grupo de enfermedades inflamatorias sistémicas crónicas, como su patogenia, abordaje clínico y el uso de nuevos fármacos.

Las espondiloartropatías o espondiloartritis (EspA), como actualmente se prefiere denominarlas, son una familia heterogénea de enfermedades interrelacionadas que comparten características clínicas, patogénicas, genéticas, radiológicas, epidemiológicas y de respuesta terapéutica, lo que permite que se distingan claramente de otras enfermedades inflamatorias del aparato locomotor1.

El médico adjunto del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Central de Asturias, RubénQueiro-Silva, aclara que bajo esta denominación se agrupan “la enfermedad nuclear o fundadora del grupo, que es la espondilitis anquilosante, y una serie de patologías que comparten elementos comunes pero que también tienen unos hechos diferenciales”, como son la artritis psoriásica, las artritis reactivas, la artritis de la enfermedad inflamatoria intestinal, un subgrupo de artritis idiopática juvenil y lasespondiloartritis indiferenciadas.

Se estima que la prevalencia mundial de las EspA puede ser de hasta un 1,9%, según algunos estudios. Solo de espondilitis anquilosante (EA) hay medio millón de casos en España y se registran anualmente 7 nuevos casos por cada 100.000 habitantes1. El Dr. Queiro-Silva remarca además que “son enfermedades que debutan y normalmente se diagnostican en gente joven, de 20-45 años habitualmente, momento que suele coincidir con una época muy importante del desarrollo personal y laboral de estos pacientes”.

Las EspA son muy sintomáticas: “hay dolor de columna nocturno que interrumpe el sueño y rigidez en las articulaciones de la columna durante las primeras horas del día, lo que implica sufrimiento y repercute en la actividad laboral y en las capacidades lúdicas y sociales del individuo, con el impacto que esto tiene en su calidad de vida”, remarca el especialista. Sin embargo, “el dolor de columna es tan común que no es raro que una parte importante de los pacientes pasen sin diagnóstico al principio de su enfermedad, por lo que es importante visitar lo antes posible a un reumatólogo”.

El tratamiento de las EspA empieza por el abordaje de los síntomas, normalmente con antiiflamatoriosconvencionales. Sin embargo, en palabras del Dr. Queiro-Silva “entre el 30 y el 40% de los enfermos conespondiloartritis o con artritis psoriásica se mantienen sintomáticos con las medidas convencionales de tratamiento, lo que hace necesario emplear terapias biológicas, que son las que realmente han cambiado la historia natural de estas enfermedades”. En opinión del especialista “la llegada de nuevas terapias, como las dirigidas al eje IL23/IL17, son una muy buena noticia para la comunidad médica y, en especial, para los pacientes”.

Precisamente, la IL-17A es una de las dianas en las que trabaja Novartis. La compañía ha desarrollado elprimer inhibidor de esta citoquina clave en la respuesta inmune del organismo en enfermedades como la psoriasis y la espondiloartritis, incluyendo la APs y la EA2secukinumab, que cuenta con resultados de Fase III positivos para el tratamiento de ambas EspA y “se presenta como una nueva y muy prometedora vía de abordaje terapéutico de estas entidades”, puntualiza el especialista.

A esta apuesta por la investigación se suma el compromiso de Novartis con la promoción de actividades que fomenten la formación de los profesionales de la salud, como el VI Simposio de espondiloartritis de la SER, con el que la compañía quiere contribuir en última instancia a la mejora de la calidad asistencial de los pacientes y a la sostenibilidad del sistema sanitario.