jueves, 22 de octubre de 2015

Autoridades sanitarias de Japón visitan Andalucía para conocer de cerca las estrategias digitales de salud pública

Una delegación de Japón ha visitado Andalucía para conocer más de cerca las estrategias digitales de salud pública que se desarrollan en la comunidad autónoma. La visita ha tenido como principal objetivo conocer el sistema sanitario público andaluz, sobre todo los avances en las nuevas tecnologías.
La aplicación informática Diraya es la base sobre la que se ha establecido la e-salud en Andalucía y ha permitido el desarrollo de la historia de salud digital; la receta electrónica; la petición de cita previa a través de Internet o Salud Responde; así como el módulo de pruebas analíticas, entre otras prestaciones. Esta aplicación ha permitido que las nuevas tecnologías estén plenamente integradas en la actividad asistencial del sistema sanitario público andaluz.
Una de las líneas más importantes en el desarrollo de Diraya es el módulo de receta electrónica. Hasta la fecha, más de 7,9 millones de pacientes se han beneficiado de la receta electrónica en Andalucía, un proyecto -llamado Receta XXI- del que Andalucía fue pionera en 2003 y gracias al cual se han realizado más de 976 millones de dispensaciones.
En la actualidad,  el nivel de implantación de la receta electrónica alcanza al 100% de la población andaluza a través del 100% de los centros de atención primaria y 28 hospitales del Servicio Andaluz de Salud.
Una de las principales ventajas de este sistema, que se puso en marcha con la colaboración de los colegios de farmacéuticos es que el paciente crónico obtiene su tratamiento completo prescrito por su médico sin necesidad de desplazarse periódicamente a su centro de salud a por las recetas. Gracias a la receta electrónica, en un único acto, el facultativo puede prescribir los fármacos que el paciente necesite hasta por un año.
Al disminuir el número de consultas que se producen en atención primaria por este motivo, el médico puede dedicar más tiempo a otro tipo de atenciones clínicas con sus pacientes. Además, contribuye a desburocratizar las consultas médicas. Se evita, por tanto, desplazamientos de los pacientes y se reduce el número de consultas en los centros de salud.
Además, la receta electrónica permite a los usuarios retirar los fármacos directamente de las farmacias andaluzas, independientemente de si se encuentran en su localidad de residencia. La tarjeta sanitaria del paciente actúa como llave de acceso, por lo que es imprescindible para retirar los medicamentos de la farmacia.
La implantación de la receta electrónica en los hospitales supone también mayor seguridad para el paciente. Todas las prescripciones que se realizan mediante receta electrónica quedan recogidas en la historia digital única del paciente, estando disponible para todo el sistema sanitario público andaluz. Cuenta con un sistema de soporte de ayuda a la prescripción que, entre otras utilidades, detecta automáticamente si existe constancia en la historia electrónica de alergia a alguno de los medicamentos indicados o interacciones entre los mismos, alertando al médico y evitando de esta forma efectos adversos a los pacientes.
Además, con la implantación del Gobierno central del copago farmacéutico en pensionistas, el sistema de receta electrónica evita que los pensionistas tengan que adelantar dinero procedente de esta medida, ya que el sistema identifica cuándo se ha alcanzado el tope establecido por la norma.