lunes, 28 de septiembre de 2015

UNA TIROIDECTOMÍA ADECUADA ES LA BASE PARA LA CURACIÓN EN PACIENTES CON CÁNCER DE TIROIDES

La tiroidectomía, de acuerdo a una extensión adecuada a la enfermedad, es la base fundamental para conseguir la curación en pacientes con cáncer de tiroides, siendo realizada por cirujanos expertos y en un contexto multidisciplinar (de la mano de cirujanos, endocrinos, medicina nuclear, patólogos, radiólogos, …). Los expertos recomiendan esta técnica debido, también, al bajo riesgo de morbilidad que implica. Estos son algunos de los aspectos que se han puesto de manifiesto durante el XXI Workshop de Cáncer de Tiroides Avanzado del Hospital Universitario de Bellvitge, que cuenta con la colaboración de Ethicon (compañía de Johnson & Johnson).
Desde este lunes y hasta el 30 de septiembre, este curso pretende dar a conocer los nuevos protocolos basados en evidencia clínica en cáncer de tiroides, el manejo preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio y la difusión de nuevas tecnologías para mejorar la intervención quirúrgica. “En él participan cinco cirujanos que reciben formación, tanto teórica como práctica, interviniendo en dos sesiones quirúrgicas de cáncer de tiroides localmente avanzado en las que se visualiza la complejidad técnica y tecnológica que demanda esta enfermedad”, comenta el doctor Pablo Moreno, director del curso y jefe de la Unidad de Cirugía Endocrina del Hospital Universitario de Bellvitge. 
Estas reuniones formativas cuentan con una gran importancia para toda la profesión médica ya que, tal y como explica el experto, “en ellas nos actualizamos, compartimos conocimientos y nuevos protocolos, además de que favorecen la relación entre diversos equipos quirúrgicos”. Prueba de ello es que, como indica el doctor, “a pesar de contar ya con muchas ediciones, el éxito del curso continúa, ya que el índice de satisfacción de los asistentes es excelente y existe lista de espera para entrar en él”.
Cáncer de tiroides en España
En España, la incidencia de cáncer de tiroides es de 77 casos nuevos por cada millón de habitantes, asociándose el 90% de ellos a un buen pronóstico. Existen diversos tipos de tumores dentro de este grupo, siendo el más frecuente el cáncer papilar de tiroides (CPT), que tiene una alta probabilidad de contar con adenopatías en el cuello, pese a lo cual su pronóstico sigue siendo positivo. “Los pacientes menores de 45 años son los que mejor pronóstico tienen, aunque también está aumentando la detección de casos con peor pronóstico”, asegura el doctor.
Por ello, el papel de la cirugía endocrina es esencial para estos tumores. “Con ella se pretende resecar todo el tejido tiroideo, el de la glándula tiroidea y el que pueda estar en los ganglios del cuello”, subraya el doctor Pablo Moreno. Además, se acompaña de otros tratamientos que mejoran los resultados, como el radioyodo para eliminar restos tiroideos.

Tecnología en cirugía endocrina
La cirugía tiroidea exige la práctica de una técnica muy meticulosa para minimizar los posibles efectos adversos que pueden surgir, como la hemorragia o la lesión de los nervios recurrentes y de las glándulas paratiroides. Por ello, la tecnología sanitaria empleada ha ido evolucionando hasta conseguir avances que permiten llevar a cabo la operación de una forma más segura.
“El modo clásico de realizar la hemostasia es mediante bisturí eléctrico o pinzas bipolares, pero en los últimos años la aparición de aparatos de energía avanzada, como tecnología ultrasónica o bipolar avanzada, han mejorado la forma de llevarla a cabo”, recalca el especialista.
Entre las principales ventajas de esta tecnología más moderna destacan la eficacia, seguridad y reducción del tiempo de la intervención quirúrgica o la monitorización de forma continua de los nervios recurrentes, aportando así información de vital importancia para el cirujano pudiendo, de esta manera, llevar a cabo un seguimiento más exhaustivo.

Experiencia en cirugía endocrina
El Hospital Universitario de Bellvitge cuenta con una larga trayectoria a lo largo de los años en cirugía endocrina a través de la unidad creada en 2007, “aunque previamente ya se comenzó en el año 2000 a concentrar todos los casos en una misma sección”, señala Pablo Moreno.
Desde entonces, más de 2.000 pacientes han sido operados en este departamento y tratado más de 850 casos de cáncer, que han ido aumentado de manera progresiva, tanto en número como en complejidad, siendo actualmente entre 60 y 70 casos los que se operan anualmente en el centro hospitalario. 
La experiencia del cirujano en estos casos se relaciona con la obtención de mejores resultados en la operación. “Está demostrado que cuanta más experiencia quirúrgica existe, hay más posibilidades de conseguir eliminar todo el tejido tiroideo con menor probabilidad de recurrencia de la enfermedad y menor tasa de morbilidad. Sin embargo, ello puede variar dependiendo de la operación o de la extensión del tumor a operar”, apunta el experto.