lunes, 28 de septiembre de 2015

SE ESTIMA QUE MÁS DE UN MILLÓN DE PERSONAS PADECEN FIBRILACIÓN AURICULAR EN ESPAÑA

 La arritmia es el problema cardiaco más frecuente, y la fibrilación auricular (FA) es la arritmia sostenida más común, caracterizada por generar un ritmo cardiaco rápido e irregular, en el que las cámaras superiores del corazón “vibran” de forma descontrolada, pudiendo llegar a 300 latidos por minuto. La FA debe ser tratada por el alto riesgo de sus complicaciones y se estima que más de un millón de personas la sufren en España.
Con el fin de dar a conocer esta patología a la población general, mañana martes 29 de septiembre, en el marco de la Semana del Corazón, organizada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC), se celebrará el taller ‘Encuentra tu ritmo’, organizado por Biosense Webster, compañía de Johnson & Johnson. Además de ayudar a identificar los síntomas y explicar las opciones de tratamiento, se enseñará a los asistentes a medirse el pulso, un gesto que parece sencillo, pero que mucha gente desconoce cómo realizar correctamente.
El taller estará estructurado en tres zonas:
- Conoce tu corazón: donde se impartirá una charla informativa sobre FA por parte de un cardiólogo.
- Controla tu ritmo: en esta zona se enseñará a los asistentes a medirse el ritmo cardiaco mientras se toca una batucada. Se trata de que, con las indicaciones del médico, los músicos varíen el ritmo de la percusión, acelerándolo o disminuyéndolo según se vaya explicando el tipo de arritmia.
- Cuida tu alimentación: se instalará un mini mercado con alimentos saludables, que se entregarán a los visitantes.

La fibrilación auricular (FA)

El riesgo de padecer FA a lo largo de la vida se sitúa en torno al 25% en las personas que han alcanzado los 40 años, siendo más frecuente a partir de los 60. Así, en palabras del Dr. Ignacio Fernández Lozano, jefe de Sección de la Unidad de Arritmias del Hospital Puerta de Hierro, “la causa más frecuente está asociada a los factores de riesgo cardiovascular, como la edad, la hipertensión arterial, el colesterol, la diabetes o el tabaquismo, entre otros. Sin embargo hay casos en los que no encontramos ninguna causa aparente”.

“Aunque el perfil de paciente se suele corresponder con una persona de más de 60 años que presenta alguno o algunos de dichos factores de riesgo o una cardiopatía establecida, como cardiopatía isquémica, valvular, hipertrófica, etc., ocasionalmente, se presenta en gente joven sin ninguna cardiopatía”, añade el doctor.
Si bien pueden variar según el paciente o no llegar a presentarse, los síntomas más frecuentes de la FA son cansancio o falta de energía, pulso más rápido de lo habitual o que alterna entre rápido y lento, falta de aire, palpitaciones, dolor, presión, opresión o molestia en el pecho, mareos, aturdimiento o desmayos, o necesidad de orinar con más frecuencia.
Según explica el Dr. Fernández Lozano, “el principal reto en el tratamiento de la FA al que nos enfrentamos en estos momentos es proteger a los pacientes de sufrir un accidente cerebrovascular, principal causa de muerte en este colectivo”.
En este sentido, el objetivo del tratamiento se centra en evitar la formación de coágulos de sangre, revertir el corazón a un ritmo normal, controlar la frecuencia cardiaca y controlar otros factores de riesgo que pueden hacer que esta patología empeore. Así, el tipo de tratamiento, que se prescribe en función de los síntomas, tipo y causa de la FA, pasa por los medicamentos antiarrítmicos, medicamentos para el control de la frecuencia cardíaca y anticoagulantes. También se trata mediante la cardioversión o, cuando los fármacos antiarrítmicos no son eficaces, se recurre a la ablación por catéter, una alternativa no quirúrgica cuyo objetivo es reducir la frecuencia, duración y disminución de síntomas, mejorando la calidad de vida del paciente y, en muchos casos, la curación definitiva de la FA.