martes, 29 de septiembre de 2015

Pacientes, representantes políticos y farmacéuticos exigen alternativas a las subastas de medicamentos en la futura Ley Sanitaria andaluza‏



Con el objetivo de analizar las consecuencias de la subastas de medicamentos en Andalucía y plantear una solución a este sistema, se ha celebrado la jornada ‘Subasta de medicamentos en Andalucía: ¿Quo Vadis? En busca de una solución’. Organizado por el Club de Opinión Farmacéutico Malagueño y la Asociación de Farmacéuticos de Andalucía AFARAN, el encuentro ha reunido a los principales partidos de la oposición (Partido Popular, Ciudadanos, Podemos e Izquierda Unida), farmacéuticos, pacientes y representantes del sector farmacéutico.

La jornada ha tenido lugar pocos días después del debate de la Proposición No de Ley presentada por el Partido Popular en la Comisión de Salud del Parlamento andaluz para instar al Gobierno regional a retirar la subasta de medicamentos. Precisamente el punto de vista de los representantes políticos ha centrado la primera mesa redonda de la jornada en la que han participado Jesús Aguirre, Senador y Portavoz del PP en la Comisión de Sanidad en el Congreso de los Diputados, Juan Antonio Gil de los Santos, Portavoz de Sanidad de Podemos en el Parlamento andaluz, Mª Isabel Albás, diputada por Ciudadanos y miembro de la Comisión de Salud en el Parlamento andaluz  y Manuel Baena, miembro del Área de Salud de Izquierda Unida en Andalucía.

Los participantes han destacado la oportunidad que representa la tramitación parlamentaria de la Ley de Garantías y Sostenibilidad del Sistema Sanitario–que comienza el 15 de octubre– para dialogar y consensuar un sistema diferente al actual para la adquisición de medicamentos. En este sentido, Mª Isabel Albás ha manifestado: “Queremos que prime el sentido común, poner al paciente en el centro y desde ahí trabajar”. Por su parte, Jesús Aguirre ha denunciado que “las subastas rompen la equidad, limitan la libertad de prescripción del médico y crean desabastecimiento”.

Desde una posición contraria a la Proposición No de Ley del PP, Juan Antonio Gil de los Santos, de Podemos, ha declarado que “la continuidad de las subastas es necesaria pero con modificaciones que garanticen un tratamiento accesible para todos los ciudadanos, y que se priorice el abastecimiento en la selección de laboratorios suministradores”.

Pacientes crónicos, cara visible de los desabastecimientos

Durante la segunda mesa redonda pacientes, juristas, representantes del sector farmacéutico y de la distribución farmacétucia han abordado una de las principales consecuencias del sistema: losdesabastecimientos en las farmacias andaluzas, frecuentes desde la primera convocatoria de 2012, por la incapacidad de algunos laboratorios adjudicatarios de proveer de manera sostenible.

De acuerdo con los datos de la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacias de Andalucía (CEOFA), en enero de 2015 las compañías adjudicatarias de las subastas abastecían menos de la mitad y para 95 medicamentos, ni el 30% de lo requerido.

Esta situación obliga a los farmacéuticos andaluces a sustituir unos medicamentos por otros con diferente envase, lo que genera confusión entre los pacientes crónicos, de edad avanzada y polimedicados. A este respecto, Remedios Gómez, Presidenta de la Asociación Malagueña de Artritis Reumatoide (AMARE) expone: “Somos los pacientes, junto con nuestros médicos, los que tenemos que decidir qué medicación tomar”. 

Ahorro derivado de las subastas: un 27% del objetivo
Ante el supuesto ahorro generado por las subastas, argumento de la Junta de Andalucía para implantar las subastas, los participantes de la jornada han criticado que se encuentra lejos del objetivo y han cuestionado el destino final del dinero ahorrado. Según un informe de Antares Consulting[1]las siete convocatorias de subastas solo han permitido ahorrar 219 millones de euros frente a los 794 millones de euros previstos.

El ahorro se produce debido al descuento que realizan las compañías farmacéuticas al gobierno regional por la compra de medicamentos. Sin embargo, este descuento no repercute a los pacientes, quienes deben pagar el mismo precio por los fármacos que en el resto del país.

Posibles soluciones a las subastas
Desde la industria farmacéutica, representada en la jornada por AESEG y Farmaindustria, se ha destacado que ya existe un sistema, el actual de precios de referencia y precios más bajos, que viene produciendo un importante ahorro en el país.

En palabras de Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director de AESEG: “No obstante, podría valorarse una alternativa como la que representan los precios seleccionados que permitirían a la Administración central fijar un precio excepcional para una selección limitada de productos, con un alto volumen de unidades o un elevado precio, que se aplicaría en todo el país. Esta medida permitiría participar a todas las compañías que lo deseen, a diferencia de las subastas que conceden la exclusividad a un solo laboratorio”.