jueves, 3 de septiembre de 2015

Los casos de ansiedad y estrés se multiplican por tres con el ‘síndrome’ postvacacional según un informe de Nascia

 La vuelta de las vacaciones multiplica por tres los casos de ansiedad y estrés en el famoso ‘síndrome’ postvacacional, según informa Nascia como gabinete especializado en tratamientos de estrés y ansiedad.
Los momentos de relax que se alcanzan en período vacacional contrastan con la tensión que supone retomar las obligaciones cotidianas y los horarios en muchos casos milimetrados. Los padres y madrestrabajadores, además, tienen que comenzar a convivir con los horarios no sólo de sus puestos de trabajo sino con los de los colegios de los hijos algo que en muchos casos resulta especialmente caótico y estresante.
El período de ‘síndrome’ postvacacional suele ser de aclimatación y dura entre quince días y un mes, dependiendo de la persona. Nascia indica que las consultas para tratar los casos de ansiedad y estrés se multiplican por tres en los meses de Septiembre y Octubre, y que se necesitan unos veinte días para tratar estas alteraciones en el estado de ánimo.
Es importante controlar y no retroalimentar este estado anímico para evitar alargar su duración. Existen casos que enlazan los problemas derivados del ‘síndrome’ postvacacional con el propio estrés laboral y los cuadros de ansiedad generalizados que representa, lo que alarga en eltiempo la mejora en el estado físico y anímico de la persona.

Pautas para vencer el ‘síndrome’ postvacacional
Los centros Nascia aconsejan, en la vuelta a las rutinas y horarios, afrontar con una actitud positiva los momentos que supongan una mayor carga de estrés. Pero además, es necesario utilizar una serie de técnicas de respiración que consiguen establecer un equilibrio a nivel físico y emocional.
Es conveniente que desarrollemos un tempo de respiración lento, profundo y regular –entre 6 y 8 respiraciones por minuto- y que éstas sean totalmente diafragmáticas. Con ello estamos logrando un nivel de concentración que permite, en los momentos de mayor estrés, olvidarse de las causas que lo provocan y optimizar el estado físico que produce una correcta respiración. Mejoraremos no sólo la concentración sino el ritmo cardíaco, el pulso y otras variables que entran a formar parte de los cuadros generales de estrés y ansiedad.
Por último, también resulta importante en la vuelta a las rutinas tras las vacaciones respetar los horarios de comida y las horas de sueño. Con esto evitaremos alteraciones en el estado de ánimo por dormir menos horas de las necesarias y tener menos descanso del deseado en los primeros días de alta actividad física y mental.