miércoles, 30 de septiembre de 2015

Díaz visita en Sevilla al equipo de investigación que desarrolla biomodelos de corazón en 3D para cirugías cardiacas en niños

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha visitado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla al equipo de investigación sobre biomodelos de corazón 3D para pacientes pediátricos, un trabajo internacional que lidera Andalucía y del que se han beneficiado ya 23 niños de todo el mundo.
La tecnología que desarrolla este equipo de especialistas del Virgen del Rocío permite imprimir biomodelos que representan a tamaño real el corazón del niño que padece una cardiopatía congénita severa.
Los cirujanos cardiovasculares, una vez tienen el corazón modelado en 3D en mano, son capaces de planificar la cirugía y elegir el mejor abordaje, ya que pueden acceder a ángulos ciegos del corazón que, a simple vista, son imposibles de contemplar en quirófano. Pueden, incluso, visualizar las cavidades internas del órgano a tamaño real. Esto es posible tras un proceso de mejora de los materiales hasta la fecha sin precedentes, que ha pasado de utilizar filamentos de plástico rígidos a otros flexibles. De este modo, el cirujano puede ‘operar’ o ‘seccionar’ el biomodelo con el mismo instrumental quirúrgico que se utiliza en quirófano.
Díaz visita en Sevilla al equipo de investigación que desarrolla biomodelos de corazón en 3D para cirugías cardiacas en niños La planificación pre-quirúrgica es fundamental para identificar los problemas anatómicos existentes, evaluar la mejor estrategia para intervenir de un modo más rápido y evitar el hallazgo de imprevistos en el quirófano que obliguen a replantear la técnica quirúrgica. Hay que tener en cuenta que la cirugía de las cardiopatías congénitas y el intervencionismo cardiaco son extremadamente complicados, dada la variabilidad que existe incluso en un mismo tipo de malformación, su complejidad espacial, el tamaño reducido de este órgano (particularmente en niños) y la situación de extrema gravedad en la que la mayoría se encuentran.
El proyecto de investigación ‘Planificación quirúrgica personalizada de cardiopatías congénitas complejas mediante biomodelos personalizados en 3D’ se inició en 2013 bajo la dirección de Israel Valverde, cardiólogo pediatra de la Unidad de Cardiología y Hemodinámica Pediátrica del Hospital Virgen del Rocío. En todo este tiempo, los profesionales han asistido 23 cirugías de niños con cardiopatías congénitas severas.
Los resultados de las primeras cirugías permiten afirmar, a priori, que la planificación quirúrgica con estos biomodelos facilita ganar en precisión quirúrgica, reduciendo tiempos de la cirugía y elevando la tasa de éxito de las intervenciones.
Para poder sumar tantos casos y validar el uso del biomodelo (la cardiopatía congénita severa afecta solo a 8 de cada 1000 recién nacidos vivos), el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla fabrica y envía los corazones impresos a otros 9 centros participantes en el proyecto de investigación, entre ellos, dos hospitales andaluces (Reina Sofía de Córdoba y Regional de Málaga), tres más españoles (Sant Joan de Deu de Barcelona, y el Gregorio Marañón y Ramón y Cajal de Madrid), y otros cuatro de distintas partes del mundo (University Hospital Leiden, Holanda; Evelina Children Hospital, Londres, Reino Unido; University Hospital RWTH de Aachen, Alemania; y el American University Hospital de Beirut, Líbano).
Además, y dado el alto grado de satisfacción que los profesionales que están utilizando los biomodelos manifiestan (una encuesta refleja que 10 de cada 10 cirujanos lo recomendarían para tratar las cardiopatías complejas), los investigadores han dado un paso más y lo han comenzado a utilizar para planificar los cateterismos cardíacos.
En esta otra aplicación del biomodelo 3D de corazón, se puede saber qué medida exacta de ‘stent’ o muelle necesita el pequeño paciente antes de intervenirlo, o el mejor abordaje para aplicar la técnica, por ejemplo. En la práctica general, los cardiólogos intervencionistas estiman el tamaño adecuado del muelle según las imágenes 2D que proporciona la angiografía, lo que conlleva en ocasiones diferencias de cálculo una vez se realiza el procedimiento de mínima invasión. Este avance, que aún se necesita confirmar en un mayor número de pacientes, ha podido aplicarse en 14 menores con problemas cardíacos de nacimiento.