lunes, 31 de agosto de 2015

Novartis mantiene su compromiso de llegar hasta el final en su esfuerzo por erradicar la lepra



 Novartis ha renovado su compromiso con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para trabajar en la erradicación de la lepra ampliando su donación de medicamentos de terapia multifarmacológica (TMF) para tratar la lepra hasta el año 2020. Este acuerdo a cinco años incluye tratamientos por un valor de más de 40 millones de dólares USA y hasta 2,5 millones de dólares USA para ayudar a la OMS a gestionar las donaciones y la logística. En total, se espera que alrededor de 1,3 millones de personas se beneficien del programa en los cinco próximos años. Todo ello forma parte del compromiso adquirido por la empresa en 2012 en la Declaración de Londres sobre Enfermedades Tropicales Desatendidas.

“La lepra se puede tratar y la terapia multifarmacológica sigue siendo clave en la estrategia para erradicar la lepra en el mundo”, ha dicho Joseph Jimenez, CEO de Novartis. “Estamos orgullosos de seguir trabajando con la OMS para ofrecerle un tratamiento gratuito a los pacientes de lepra en todo el mundo. Además, mantenemos nuestro compromiso de colaboración permanente con gobiernos, agencias internacionales, organizaciones no gubernamentales y el sector privado para volver a incluir la lepra en la agenda sanitaria global y trabajar en nuestro objetivo común de erradicarla”.

Novartis y la Fundación Novartis mantienen un compromiso a largo plazo con el tratamiento y control de la lepra. Desde 2000, Novartis ha donado más de 56 millones de envases por un valor estimado de 90 millones de dólares USA a través de la OMS para ayudar a más de seis millones de pacientes de lepra en todo el mundo.

La Fundación Novartis lleva casi 30 años trabajando en la lucha contra la lepra, centrándose anteriormente en innovadores programas de marketing social para mitigar el estigma asociado a la lepra y apoyar la rehabilitación de los pacientes.

En 2014, la Fundación Novartis lanzó una nueva estrategia en la lucha contra la lepra desarrollada con los mejores expertos en erradicación de la lepra y otras enfermedades. El programa incluye cuatro pilares: detección y tratamiento temprano, rastreo de contactos y tratamiento preventivo, vigilancia y respuesta y el desarrollo de herramientas diagnósticas para un diagnóstico más rápido y precoz. La Fundación Novartis también ayuda a facilitar la logística de la donación de TMF a través de la OMS.

La PPEL (Profilaxis Post-Exposición a la Lepra), un programa clave de la nueva estrategia, se ha lanzado recientemente en la India, Indonesia, Myanmar, Nepal y Tanzania, con un programa piloto en Sri Lanka cuyo lanzamiento está previsto para finales de año. La PPEL se ha diseñado para reducir el riesgo de desarrollar la lepra y reducir la transmisión de las micobacterias que causan la enfermedad. En este proyecto, realizado en colaboración con socios de la Federación internacional de Asociaciones contra la Lepra (ILEP), se examina a los familiares, amigos y demás contactos de pacientes recién diagnosticados para detectar la lepra y ofrecerles tratamiento en caso de que la padezcan o terapia preventiva si son asintomáticos. De este modo se espera reducir el riesgo de que los contactos desarrollen la lepra en los años posteriores al contacto en un 50-60%.1


Acerca de la terapia multifarmacológica (TMF) y la lepra

La terapia multifarmacológica (TMF) consta de tres fármacos (rifampicina, clofazimina y dapsona), dos de los cuales (rifampicina y clofazimina) se desarrollaron en los laboratorios de investigación de Novartis en la década de 1980. La TMF ha permitido la curación de pacientes, ha interrumpido la transmisión de la lepra y ha evitado incapacidades. Incluso los pacientes con la forma más grave de la enfermedad experimentan una mejoría clínica visible en pocas semanas desde el inicio del tratamiento.

Los avances significativos en la lucha contra la lepra han sido uno de los mayores éxitos de salud pública. Las cifras globales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la lepra destacan estos éxitos tempranos, demostrando que el impacto global de la lepra se ha reducido un 95% desde 1980. Ello se debe en gran medida a la amplia disponibilidad de la TMF, que ha llegado a 16 millones de pacientes desde 1981.

Sin embargo, la tasa de detección de nuevos casos (incidencia) de la lepra se ha estancado en unos 200.000–250.000 casos nuevos al año en los 10 últimos años y sigue siendo endémica en las zonas más castigadas de muchos países de Asia, África y Latinoamérica.2


Se diagnostican nuevos casos en niños y en adultos, lo que sugiere que la enfermedad se sigue transmitiendo, y una elevada proporción de pacientes recibe el diagnóstico tarde y, a menudo, padecen graves incapacidades.

El reto de llegar hasta el final en la lucha contra la lepra es interrumpir su transmisión.