martes, 7 de julio de 2015

La eficacia de los nuevos fármacos para la hepatitis C es del 90 por ciento, incluso en pacientes con cirrosis

.- Los nuevos tratamientos que curan la hepatitis C están presentando importantes novedades. Entre ellas destaca la acción antiviral directa; es decir, estos fármacos actúan interfiriendo alguno de los mecanismos de la maquinaria de replicación del virus”, explica el doctor Agustín Albillos, jefe de Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid a Best Doctors.

Su eficacia es elevada, superior al 90 por ciento incluso en los pacientes más difíciles de tratar, que son aquellos con cirrosis. La mayor eficacia conlleva unas pautas de tratamiento más cortas, con un rango que oscila entre 6 y 24 semanas, según la gravedad de la enfermedad hepática. Además, la mayoría de los efectos adversos son leves, y su incidencia es mínima”, añade este experto

Aumento de la eficacia de la endoscopia digestiva
Respecto a otras novedades que se han producido últimamente en su especialidad, Agustín Albillos destaca el desarrollo de la endoscopia digestiva, tanto en el diagnóstico y el tratamiento de la patología mucosa digestiva como en las enfermedades biliopancreáticas. La endoscopia ha aumentado su eficacia diagnóstica gracias a la mayor definición de las imágenes, pero, sobre todo, ha desarrollado su capacidad terapéutica”, explica el doctor Albillos, que también es catedrático de Medicina de la Universidad de Alcalá.

Los avances en esta especialidad también se están encaminando hacia el conocimiento de la regulación neuroendocrina de la función del tubo digestivo en situaciones fisiológicas y de enfermedad. “Ello implica el descubrimiento de dianas terapéuticas para el control de las enfermedades funcionales e inflamatorias del tubo digestivo, señala el doctor Albillos, quien destaca, asimismo, las investigaciones relacionadas con “la implicación de la microbiota intestinal y su interacción con el huésped en las enfermedades del tubo digestivo y del hígado”.

Este especialista recuerda que “la mejor costumbre para el tubo digestivo es también la mejor para la salud en general, es decir, una dieta equilibrada rica en fibra y vegetales frescos y ejercicio regular. El alcoholismo, el tabaquismo o la dieta rica en grasas provocan daños en el tubo digestivo, pero, fundamentalmente, son hábitos lesivos que pueden producir enfermedades cardiovasculares y cáncer”.

Sobre el omeprazol
El profesor Albillos matiza la alerta creada recientemente respecto al daño potencial que supone para el organismo la ingesta excesiva de omeprazol. En su opinión, “los inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol, son uno de los grupos farmacológicos más prescritos. Son medicamentos extremadamente seguros y el riesgo de efectos adversos y complicaciones derivadas de su uso a llargo plazo es muy bajo; sin embargo, esta seguridad hace que se pauten con demasiada frecuencia fuera de sus bien definidas indicaciones de prescripción.

Por otra parte, la epidemia de sobrepeso y obesidad está causando “un aumento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), indica el doctor Albillos. La ERGE causa inflamación crónica en el esófago distal y en la unión gastroesofágica, y el resultado a largo plazo es el incremento de esófago de Barrett, una lesión preneoplásica, y de adenocarcinoma de la unión gastroesofágica.