martes, 23 de junio de 2015

Las mujeres con VIH pueden ser mamás de un bebé sano

La asociación de infectados y afectados por el VIH/SIDA en Madrid, Apoyo Positivo, con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie, ha celebrado en Málaga la VIII edición de las Jornadas EVhA, un encuentro celebrado para mujeres con VIH que durante tres días han podido contar cómo conviven con la enfermedad y compartir sus experiencias junto a expertos médicos y ONGs.
 
La celebración de esta nueva edición avala el éxito de este encuentro, posicionándose como referente único para tratar aspectos de VIH y mujer en España. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, actualmente en nuestro país las mujeres representan el 15% de las nuevas infecciones por el VIH diagnosticadas, y cada vez son más jóvenes. Este dato refleja la creciente necesidad de entender y gestionar las implicaciones a largo plazo de la enfermedad y su tratamiento, tanto en lo que respecta a la capacidad de las mujeres para asumir su situación, como en lo relativo a su calidad de vida y bienestar social y emocional.
Los objetivos de esta reunión han sido informar sobre la evolución del VIH en las diferentes etapas de la mujer, así como empoderar a la paciente en su evolución médica desarrollando un espacio de colaboración entre el mundo asociativo y médico para el beneficio de la persona afectada.

Fertilidad y VIH
Debido al perfil de las nuevas infecciones, la mayoría de las mujeres están en edad fértil y tienen la posibilidad de ser sexualmente activas. Por este motivo, la discusión sobre la posibilidad de ser madres es esencial. En la actualidad, la mujer con VIH en tratamiento con determinados antirretrovirales puede ser madre de un bebé totalmente sano. La transmisión durante el embarazo y parto han disminuido considerablemente a menos del 1% con la administración de terapia antirretroviral y medidas de profilaxis. El manejo del embarazo en las mujeres con VIH debe ser interdisciplinar, incluyendo a los obstetras, pediatras, psicólogos y asistentes sociales además del médico especialista en VIH. Es esencial que la mujer se sienta apoyada y pueda conocer y discutir todos los aspectos de su situación, riesgos potenciales y beneficios para ella y su hijo.
 
En opinión de Jorge Garrido, Coordinador General de Apoyo Positivo, la mujer en este taller puede hablar de su condición, de sus sentimientos, de sus dudas, miedos o demás sin ser prejuzgada por su estatus de VIH. “Es imprescindible que se generen programas y recursos accesibles para la atención de la salud y los derechos sexuales y reproductivos con el fin de evitar no sólo nuevas infecciones sino, sobre todo, mucho dolor y estigma que dificultan la vida diaria a parte de las personas que viven con VIH”.
 
Cuidado emocional en la mujer con VIH
Teniendo en cuenta que el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica controlable, cada vez adquieren mayor importancia la calidad de vida y el seguimiento de los efectos secundarios a largo plazo como los deterioros neurocognitivos como la depresión y ansiedad. Según el estudio CRANIum, la prevalencia de detección de depresión es más elevada en las mujeres (17,7%) que en los hombres (13%) y, asimismo, las tasas de ansiedad también son más altas en las mujeres (40,1%) que en los hombres (33,1%). Como se ha advertido durante la jornada, una de las asignaturas pendientes en torno a la mujer con VIH es la ausencia de estudios específicos[i]. Existe la necesidad de impulsar investigaciones en torno a la mujer con VIH ya que presenta diferencias y es más vulnerable que el hombre a los efectos adversos, absorción de fármacos y complicaciones de la infección, por lo que una gestión multidimensional con especial atención a la salud mental y el estado de ánimo de las mujeres con VIH  puede ser fundamental para mejorar su bienestar.