martes, 23 de junio de 2015

El inicio del tratamiento con rotigotina en pacientes con Parkinson en los estadíos iniciales de la enfermedad, tiene un efecto clínico beneficioso adicional a largo plazo

Un tratamiento temprano con rotigotina en pacientes con Parkinson inicial con un deterioro o discapacidad funcional mínimo o sin él, puede mejorar la evolución de estos pacientes a largo plazo. Esa es la principal conclusión de los resultados de un análisis retrospectivo en el que se estudió el impacto que pudiera tener en los pacientes el inicio del tratamiento con Neupro® (parche transdérmico de rotigotina) en pacientes con enfermedad de Parkinson incipiente con síntomas leves seis meses antes. Los resultados de este análisis han sido presentados en el Simposio Satélite de Neurología Corporativa que UCB ha celebrado en el I Congreso de la European Academy of Neurology (EAN), celebrado en Berlín. La presentación corrió a cargo del doctor Lars Timmermann, del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Colonia (Alemania) y primer autor de un artículo publicado con revisión científica externa en la revista Expert Opinion on Pharmacotherapy

El punto de partida de nuestra investigación consistió en explorar si el momento en que se inicia el tratamiento influye en los resultados en el paciente con enfermedad de Parkinson incipiente”, explica el doctor Timmermann. A menudo, el inicio del tratamiento se retrasa hasta que los síntomas comienzan a limitar la capacidad funcional del paciente. Los resultados de nuestros análisis indican que el inicio del tratamiento con rotigotina en los pacientes con enfermedad de Parkinson durante los estadios iniciales de esta enfermedad, cuando presentan un deterioro o incapacidad funcional mínimo o nulo, puede asociarse a un efecto clínico beneficioso adicional a largo plazo; diferir el inicio del tratamiento puede ocasionar una pérdida de la capacidad funcional que ya no puede recuperarse después. Iniciar antes el tratamiento con rotigotina en pacientes sin deterioro o discapacidad funcional o con un deterioro o discapacidad funcional mínimo puede mejorar la evolución de los pacientes”, señala el Dr. Timmermann.

El Parkinson es una enfermedad neurológica progresiva y crónica caracterizada por síntomas físicos motores de temblor en reposo, rigidez muscular y enlentecimiento del movimiento. También puede haber síntomas no relacionados con el movimiento (síntomas no motores), como dolor, trastornos del sueño y depresión.  Se calcula que 6,3 millones de personas padecen la enfermedad de Parkinson en todo el mundo, 160.000 en España, según las estimaciones de la Federación Española de Parkinson. Su edad de inicio suele ser después de los 60 años, aunque se estima que a 1 de cada 10 personas se les diagnostica antes de los 50 años.

Los resultados se basan en un análisis combinado de dos estudios pivotales en fase III, doble ciego, controlados con placebo y de 6 meses de duración, de parches transdérmicos de rotigotina en pacientes con Parkinson en estadio inicial y de sus estudios de extensión de fase abierta y a largo plazo, de 6 años de duración. El análisis retrospectivo se centró en los pacientes con síntomas y discapacidad leves en el periodo basal del estudio (definidos por el estadio 1 - 2 de Hoehn y Yahr [HY]) y en el momento de inicio de la rotigotina. Los resultados demuestran que el inicio 6 meses antes de la rotigotina en pacientes con Parkinson inicial con síntomas y discapacidad leves en estadio 1 - 2 de HY puede mejorar sus actividades cotidianas y su función motora durante un periodo de tiempo más prolongado (45 meses) que si se retrasa el tratamiento durante 6 meses (21 meses).