viernes, 5 de junio de 2015

Campamentos, excursiones o dormir fuera resulta imposible para los niños que mojan la cama

 La enuresis nocturna, pérdida de orina involuntaria durante el sueño, afecta a un gran número de niños entre 5 y 14 años.

Aunque el niño que moja la cama sufre las consecuencias durante todo el año, es en verano cuando niños y padres padecen el problema especialmente. Acudir a campamentos, colonias,  excursiones o dormir en casa de los amigos se hace  imposible para el 17,2%(1) de estos niños por la vergüenza que supone que se conozca su problema.

Los niños enuréticos suelen acabar teniendo problemas de retraimiento social, baja autoestima, bajo rendimiento escolar, ansiedad, inseguridad y malestar.

La enuresis va mucho más allá del mero hecho de mojar la cama, según los últimos datos presentados en el Congreso Europeo de Urología Pediátrica, el 87% de los niños que moja la cama muestra un sueño interrumpido. En este sentido, un tratamiento adecuado mejora no solo su problema de enuresis sino que además, mejora la calidad del sueño, la función psicológica, disminuyen los problemas de atención y mejora la calidad de vida de estos niños.

Cuando un niño de más de 5 años sigue mojando la cama, es el momento de que los padres recurran al pediatra o el urólogo infantil para solucionar el problema. Aunque la prevalencia de la enuresis disminuye  con la edad, los episodios enuréticos en la adolescencia y edad adulta aumentan en gravedad y frecuencia, por lo que el abordaje y tratamiento de este trastorno debe ser temprano.

La falta de información de los padres, una mal entendida vergüenza y el ser considerado un tema tabú por las propias familias, restan sensibilidad hacia el problema, impide el diagnóstico por parte del experto y el tratamiento ya sea conductual o farmacológico. Restar importancia considerando que se solucionará con la edad, tiene importantes consecuencias en la vida del niño y la familia.

La enuresis puede ser síntoma de patologías más graves en el niño como la diabetes, infecciones o malformaciones del aparato urinario, infecciones de orina, etc., el médico, pediatra o urólogo, es el único capacitado para  determinar la causa real del trastorno, y determinar el tratamiento a seguir.

A pesar de la alta prevalencia, sólo 2 de cada 10 niños con enuresis son valorados y tratados por el especialista. Las causas médicas de la enuresis son conocidas por los expertos y aun así el 60% de los menores  utiliza pañal cada noche y el otro 40% moja la cama durante el sueño. Si el especialista establece el diagnóstico exacto y establece el tratamiento adecuado, la mayoría de casos tiene solución, evitándose prolongar el problema hasta la edad adulta con implicaciones decisivas en la vida profesional y personal.

Un gran número de enuresis se produce por causas hereditarias, mientras que el otro 10% puede aparecer tras acontecimientos  extraordinarios en la vida del niño que provocan pérdidas nocturnas ocasionales.

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de AP (SEPEAP) ha publicado recientemente la "Guía de manejo y diagnóstico terapéutico de la Enuresis Infantil" con las principales claves para el abordaje del problema.