sábado, 23 de mayo de 2015

UNA GUÍA PARA ORIENTAR DECISIONES ÉTICAS EN EL EJERCICIO DE LA PSIQUIATRÍA

Además de competencias clínicas, el ejercicio de la Psiquiatría requiere habilidad para identificar y resolver conflictos éticos. “Esta exigencia, que es válida para cualquier profesión y para la Medicina en general, es particularmente importante en el campo de la Psiquiatría y la Psicoterapia, porque en ellas se trabajan los aspectos más íntimos de la vida de las personas”, ha explicado el Prof. Diego Gracia, catedrático de Historia de la Medicina y Bioética de la Universidad Complutense de Madrid.

El Prof. Gracia hacía estas apreciaciones en el transcurso del VIII Congreso Nacional de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), que se celebra estos días en Sevilla.


En este encuentro científico, el especialista se refería a la Guía de Ética Practica en Psiquiatría y Psicoterapia elaborada por expertos de la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) y la Fundación Ciencias de la Salud como un apoyo fundamental a la hora de abordar conflictos de valor “que en este campo son especialmente frecuentes y para cuya correcta resolución la formación ética de los profesionales resulta de la mayor importancia”.

Se trata de la presentación de un libro que ha compuesto un grupo de psiquiatras bajo la dirección del propio Prof. Gracia y dentro de la Fundación de Ciencias de la Salud. La Guía está accesible en la página web de la fundación.

Para su elaboración se ha llevado a cabo una encuesta entre los especialistas para identificar los problemas éticos más frecuentes o relevantes en su actividad profesional. Tras una selección de los mismos, se les somete a un procedimiento de análisis y se concluye con unas recomendaciones a los profesionales sobre cómo proceder.

Así, tras la exposición del caso, se define el "conflicto moral", se identifican los ‘valores en conflicto’ y se analizan los cursos de acción posibles, comenzando por los que se denominan ‘extremos’, aquellos en los que se opta por proteger uno de los valores en juego en detrimento de los demás.

“Los cursos extremos son pésimos, ya que lesionan completamente un valor (o más de uno). Ya que nuestra primera obligación ética es no lesionar ninguno. Los cursos óptimos están entre los que se denominan ‘cursos intermedios’, que buscan promover la realización de todos los valores en juego, o lesionarlos lo mínimamente posible”, explica.

Entre esos cursos intermedios habrá que identificar el curso óptimo, “el que debemos elegir para que nuestra decisión sea correcta desde el punto de vista ético”, añade.

“El buen profesional es el que siempre busca ese curso óptimo, cualquier decisión distinta a la óptima es, en realidad, una mala decisión”, puntualiza.