viernes, 8 de mayo de 2015

Un niño con parálisis cerebral consigue hacer vida normal tras un trasplante de células madre de cordón umbilical

La Universidad  alemana de Bochum llevó a cabo en 2009 el primer trasplante autólogo de células madre de sangre de cordón umbilical en un niño de dos años con parálisis cerebral y en estado vegetativo persistente tras sufrir un paro cardíaco, con reanimación de 25 minutos, causando graves daños cerebrales. Cinco años después la regeneración funcional neurológica del paciente ha sido progresiva y notable, difícilmente explicable únicamente por la rehabilitación diaria.
La trasfusión de sangre de su cordón umbilical, almacenada a su nacimiento en el banco de Secuvita, Vita 34, se realizó a las nueve semanas de sufrir el paro cardiaco, por vía intravenosa, con posterior rehabilitación activa (fisiológica y ergoterapia) diaria y seguimiento a los 2, 5, 12, 24, 30 y 40 meses. 
Este caso médico demuestra que existe evidencia experimental para apoyar la opinión de que la regeneración neurológica funcional observada puede deberse en parte a los efectos terapéuticos de las células de sangre de cordón. Dada la gravedad del daño cerebral y el estado vegetativo persistente del paciente, su evolución es un hecho difícil de explicar únicamente basándose en la rehabilitación intensiva. 
Analizando el caso en su conjunto, se puede afirmar que el trasplante autólogo de células de sangre de cordón puede haber contribuido a la notable mejoría de la neuroregeneración funcional del paciente. De ser así, estaríamos ante un caso de éxito de terapia celular de parálisis cerebral infantil, una enfermedad que en la actualidad no tiene cura.
Con anterioridad, la evidencia experimental había demostrado que el trasplante sistémico de las células mononucleares de sangre de cordón humano impide el desarrollo de la paraparesia espástica en un modelo de isquemia perinatal en roedores. En este modelo de hipoxia-isquemia cerebral perinatal, las células mononucleares derivadas de sangre del cordón umbilical humana muestran una dirección guiada altamente específica, conduciéndose en gran número a la región lesionada del cerebro dentro de las 24 horas del trasplante por vía intraperitoneal. Este proceso quimiotáctico está mediado en parte por el factor derivado del estroma (SDF) -1, una quimiocina que se libera en el cerebro lesionado y las células de sangre de cordón umbilical humanas trasplantadas que expresan el receptor CXCR4 SDF-1 en el sitio lesionado. 
Estos efectos terapéuticos prometedores llevaron al departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Bochum a realizar este trasplante autólogo de células mononucleares de sangre de cordón umbilical en el niño con parálisis cerebral severa. Ante la desesperada situación, los padres contactaron con el equipo médico de los profesores Jensen y Hamelmann para preguntar por el tratamiento con la sangre de cordón umbilical de su hijo, que conservaban desde su nacimiento en el banco de Secuvita. A las nueve semanas de sufrir el paro cardíaco, y gracias a la calidad de la sangre –avalada por pruebas realizadas antes y después de la conservación- y a la completa documentación médica, se realizó el trasplante autólogo de la sangre de cordón umbilical por vía intravenosa.