jueves, 14 de mayo de 2015

Obesidad: La Amenaza Subestimada

Con motivo del Día Europeo de la Obesidad 2015, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), ha incidido en la importancia de aclarar los conceptos erróneos que la sociedad percibe en relación con la obesidad y que, año tras año, cuestan vidas entre la población.

La principal conclusión a la que se ha llegado a través del estudio, ‘La obesidad: una amenaza subestimada ' apunta a que el sobrepeso y la obesidad suponen una creciente amenaza para la salud. Además, según los datos presentados en el Congreso Europeo de Obesidad celebrado recientemente en Praga, revelan que, de cara al 2030, el 21% de las mujeres y el 36% de los hombres en nuestro país padecerán obesidad. Estas cifras aumentan si hablamos de sobrepeso: el 58% de las españolas  y el 80% de los españoles tendrán unos cuantos kilos de más. 

En palabras de la Dra. Susana Monereo, Jefa de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y Secretaria General de SEEDO, “Aproximadamente, el 60% de la población española tiene sobrepeso y, entre ellos, un 20% son considerados obesos. Las personas con obesidad solo se preocupan por su exceso de peso cuando ello desemboca en una baja autoestima, rechazo social o malestar personal debido a su apariencia física. Únicamente consideran la obesidad una enfermedad al aparecer complicaciones graves asociadas, tales como la diabetes, un infarto de miocardio o una artrosis severa de rodilla”, asegura Monereo.

“Para las personas con una obesidad severa – apunta la doctora – existen métodos como la cirugía bariátrica, con una demanda del 80% por parte de este tipo de pacientes, que en España lleva desarrollándose desde hace 15 años de forma consolidada. El porcentaje de afectados que rechaza este tipo de intervenciones lo hace por falta de información o miedo al quirófano. Factores como  una dieta equilibrada y ejercicio físico resultan fundamentales a la hora de garantizar el éxito de este tipo de medidas”

Por su parte, el Dr. Felipe de la Cruz, Presidente de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO), destaca que “el paciente obeso mórbido, que ha sido decepcionado, y frecuentemente engañado por diferentes métodos para adelgazar, ve en la cirugía bariátrica su última opción. Generalmente, dicho paciente conoce a otras personas que tenían su problema y lo han solucionado en quirófano. Ésta suele ser la forma más frecuente de acercarse al cirujano.

En el estudio, se señala la obesidad como un problema creciente de salud pública, unido a una serie de ideas genéricas erróneas acerca de la naturaleza, impacto, causas y remedios de una lacra cada vez más presente en la vida de las personas.






Los datos que se desprenden del estudio muestran las siguientes conclusiones en cuanto a los europeos:

1.    Consideran que las personas de su entorno tienen un peso saludable
Muchos europeos que piensan que disfrutan de un peso saludable, en realidad sufren de sobrepeso, y sólo una de cada cuatro personas obesas son conscientes de su situación. Estudios recientes han demostrado que los padres a menudo no tienen en cuenta el peso de sus hijos.

2.    Restan  importancia a un seguimiento de su peso
El estudio muestra que, aproximadamente, una de cada cinco personas no toma medidas para controlar su peso y, aún menos, su ingesta de calorías. Los resultados de la encuesta indican que pocas personas adoptan una actitud correcta para prevenir el aumento de peso, cuidando su alimentación  - incluyendo bebidas alcohólicas -, y la energía que gastan cuando hacen ejercicio.

3.    Piensan que la obesidad no es una enfermedad
Entre la comunidad médica existe un creciente reconocimiento de  la obesidad como una enfermedad, pero el público en general no es consciente de ello. La obesidad se asocia principalmente con el estilo de vida y hay poca conciencia de la importancia que tienen factores como la genética, los desequilibrios hormonales o la salud mental.

1.    No son conscientes de que la obesidad causa muchas enfermedades graves
La obesidad aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades potencialmente mortales, como el cáncer, los accidentes cerebro-vasculares y las enfermedades del corazón, así como las condiciones que afectan la calidad de vida, como la apnea del sueño;  sin embargo, muchas personas no son conscientes de estos riesgos.

2.    Piensan que la obesidad es menos peligrosa que el tabaquismo
Los estudios han demostrado que la obesidad puede reducir la esperanza de vida hasta diez años, lo cual es comparable al impacto para la salud que supone fumar tabaco. A pesar de esto, muchas personas piensan que ser obeso entraña menos riesgos que ser fumador.

3.    Creen que la dieta y el ejercicio son normalmente el remedio más adecuado para la obesidad
El control de la dieta y el aumento de ejercicio puede ayudar a las personas a perder peso pero, en algunos casos - en particular los casos más severos  -, tienen un efecto limitado. Los tratamientos deben adaptarse a cada paciente, teniendo en cuenta los factores detrás de su obesidad y la presencia de comorbilidades como la diabetes tipo II. Estos casos pueden requerir cirugía, medicamentos, apoyo psicológico, alteraciones de estilo de vida o cualquier combinación de los anteriores.