lunes, 4 de mayo de 2015

LOS EXPERTOS CONSIDERAN CLAVE QUE LAS NUEVAS TERAPIAS FRENTE A LA DIABETES TIPO 2 SEAN EFICACES EN CUALQUIER FASE DE LA ENFERMEDAD

Hasta ahora muchos de los tratamientos frente a la diabetes tipo 2 perdían su eficacia en pacientes con larga evolución de su enfermedad. Gracias a los avances que se han registrado en los últimos años se ha logrado que las nuevas terapias mejoren el control de los niveles de glucosa en sangre al tiempo que consiguen en el paciente tanto una disminución de su peso como de sus cifras de presión arterial. Estas son dos de las complicaciones que más pueden influir en una peor evolución de la enfermedad. De todos estos aspectos así como de los retos en el futuro del tratamiento de la diabetes tipo 2 han sido abordados en el simposio “De ahora en adelante en DM2”, celebrado, con la colaboración de Janssen, en Valencia durante el último Congreso de la Sociedad Española de Diabetes (SED).  

Para el doctor Francisco Tinahones, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, y moderador de la reunión, “tanto médicos como pacientes debemos estar de enhorabuena con la llegada de nuevas terapias que consiguen un mejor control de los niveles de azúcar en sangre, que sigue siendo uno de los retos en el tratamiento. Fármacos recientes como la canagliflozina no solo mejoran estas cifras, sino que consiguen una reducción del peso y de los niveles de presión arterial, claves para una buena evolución del paciente. Otra ventaja es que se pueden administrar en cualquier momento de la evolución de la enfermedad. Hasta ahora, muchos antidiabéticos perdían su eficacia en pacientes que llevaban muchos años en tratamiento. La administración oral una vez al día favorece claramente el cumplimiento de la medicación”.

Otro participante en la sesión, el doctor Elías Delgado, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo (Asturias) y adjunto al Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Central, coincide en que en los últimos años se ha producido una “revolución” en el tratamiento de la diabetes tipo 2. “Empezamos a disponer de nuevas opciones, como la nueva familia de los inhibidores de la SGLT-2  que además de controlar los niveles de glucemia y de hemoglobina  glicosilada ofrecen muy buenos resultados sobre otros parámetros que influyen en el síndrome metabólico, como el peso fundamentalmente, y la presión arterial, dos importantes factores de riesgo cardiovascular presentes en la mayoría de los diabéticos”

Un 14% de la población española mayor de 18 años tiene diabetes,  y casi la mitad de los afectados desconoce su condición de diabéticos. En los últimos 20 años se estima que en nuestro país se ha duplicado su prevalencia, lo que responde en gran medida a unos hábitos de vida asociados a una mala alimentación, con un aumento de la población obesa, y al sedentarismo. De hecho, la obesidad y la falta de actividad física son dos de los factores que más contribuyen a su aparición. La importancia es tal que, como aclara el doctor Tinahones, “en etapas iniciales, si el paciente baja de peso e incrementa su actividad física puede remitir la enfermedad y suspenderse el tratamiento farmacológico que esté tomando. Una población sin obesidad sería una población sin diabetes tipo 2, o por lo menos los casos serían excepcionales”.

En este sentido, el doctor Delgado insiste en que el reto sigue siendo lograr un diagnóstico precoz y tratar la diabetes exhaustivamente en sus etapas iniciales. “En ese momento inicial podemos conseguir la mejor hemoglobina posible sin complicaciones Hoy en día tenemos herramientas, como son los SGLT-2 y más específicamente la canagliflozina, que nos permiten conseguir esa hemoglobina  glicosilada en las cifras adecuadas”, añade.

Educación diabetológica
Junto con los avances en el tratamiento de la diabetes, la educación del paciente sobre su propia enfermedad sigue siendo una herramienta clave. El paciente con diabetes tipo 2 debe conocer su enfermedad y saber qué está en su mano para conseguir una mejor evolución de la misma. “Los medicamentos”, explica el doctor Tinahones, “mejoran mucho la calidad de vida de estas personas, pero éstos pierden eficacia y seguridad si, de forma complementaria, no se siguen unas pautas de cuidados adecuadas, por lo que la educación es un eslabón terapéutico imprescindible”.