sábado, 23 de mayo de 2015

LA PSIQUIATRÍA DEL MIEDO, Y EL MIEDO A LOS PSIQUIATRAS VISTOS POR LOS ESPECIALISTAS

El VIII Congreso de la Asociación Española de Psiquiatría Privada, que se celebra estos días en Sevilla, ha servido a especialistas de toda España para reflexionar sobre el poder terapéutico de las historias contadas en el cine, la maldad, el terror y la figura de los psiquiatras en el cine estadounidense.
Estas cuestiones se han sometido al análisis de los Dres. Leopoldo Elías (moderador), José Ignacio del Pino y Albert Solá en la sesión “Cine y Psiquiatría”, celebrada en la tarde del viernes 22 de mayo.
El Dr. Del Pino explicaba en su intervención que desde la Grecia clásica hasta las actuales salas el público busca “dar forma y liberar sus vivencias angustiosas”. El aprendizaje a través de la narrativa, descrito por Bruno Bettelheim en su clásico “Psicoanálisis de los cuentos de hadas” da fe de cómo las historias pueden servir para aprender a sobrevivir organizando el mundo entre buenos y malos, comprendiendo que las cosas no siempre son lo que parecen e incentivando el esfuerzo en busca de la recompensa final, entre otras lecciones.
“Para impresionar a los adultos, que ya conocemos muchas historias, se busca lo siniestro, que en la descripción de Freud es algo familiar con un detalle extraño, fuera de lugar. Por eso la secuencia de una simple pelota que rueda en la película “Al final de la escalera” (Peter Medak) consigue producir un miedo atroz”, explicaba.
De ahí que los niños, símbolos de la inocencia, sean un recurso extremadamente eficaz para conseguir un efecto siniestro. Es un filón en obras como “El exorcista”, “El señor de las moscas”, “El otro”, “La profecía” o “¿Quién puede matar a un niño?” de Narciso Ibáñez Serrador, añadía.
“El universo fantástico de la cinematografía ofrece multitud de respuestas como origen de esta situación: vampiros, extraterrestres, posesiones demoníacas, reencarnaciones, contaminaciones, mutaciones… -indicaba este experto-, pero ¿es así como ocurre en la vida real?”
Según recordaba, la ciencia ansía responder al motivo por el que un niño no se comporta como tal y adopta actitudes impropias o malvadas. El pasado siglo XX aportó el Modelo Biopsicosocial y el presente siglo XXI contribuye con nuevos datos nacidos del Modelo Sistémico, la Psiconeuroinmunología o la Epigenética.
Psiquiatras de miedo, psiquiatras de risa
Por su parte, el Dr. Solá hacía un recorrido por las diferentes visiones del psiquiatra, desde el malvado que emplea su conocimiento para el mal en “El gabinete del Dr. Caligari” y “El mensajero del miedo” hasta las parodias del psicoanálisis en la hilarante “Primera Plana” pasando por todas las caricaturas que “con tono afectuoso” firma Woody Allen desde “Días de Radio” o “Toma el dinero y corre” hasta “Desmontando a Harry”.

“Los psiquiatras también han tenido el papel de salvadores de pacientes atribulados, como ocurre en ‘De repente, el último verano’, por citar alguna. También resulta peculiar que las psiquiatras retratadas en el cine tienen cierta inclinación a enamorarse de sus pacientes, como en la empalagosa ‘El príncipe de las mareas’, mientras los varones tienden a mantener la distancia profesional. Ése es el discurso en este tipo de cine”, reflexionaba.