lunes, 4 de mayo de 2015

El tipo de asma desarrollada tras una infección por virus respiratorio sincitial supone hasta el 31% de los casos de asma infantil

 El asma, cuyo Día Mundial se celebra mañana, afecta a personas de todas las edades; sin embargo, en la infancia se trata de una de las enfermedades crónicas con mayor prevalencia. Se calcula que en España está presente en uno de cada 10 niños y que, además, hasta cinco de cada diez sufren al menos un episodio de sibilancias (silbidos que se oyen cuando el niño respira y debidos a que el aire atraviesa unos bronquios que tienen menor calibre del adecuado) antes de cumplir los tres años.

Atendiendo a sus características y rasgos morfológicos, se pueden identificar tres tipos de asma: el asma transitoria, el asma persistente precoz (atópica o no atópica) y el asma tardía, que puede representar el 20-30% de los casos de esta enfermedad. Los niños asmáticos, por su parte, pueden clasificarse en diferentes modelos: sibilantes, transitorios (el asma remite entre 4 y los 6 años), sibilantes no atópicos (el asma remite entre los 9 y los 11 años) y sibilantes atópicos (son alérgicos y requieren un tratamiento específico para no sufrir asma de adultos).

Entre las principales causas que explican la aparición del asma en los niños se pueden citar tanto la predisposición genética como la exposición al humo del tabaco, las infecciones respiratorias en los primeros meses de vida o la contaminación atmosférica. Precisamente la polución está detrás del incremento de la incidencia del asma en la infancia en nuestro país en los últimos años. Así lo revela el Barómetro del Estudio Isaac (International Study of Asthma and Allergy in Childhood), que expone un empeoramiento de la frecuencia y la intensidad del asma en los niños de 6 a 7 años, debido a la contaminación, entre otras razones.

Si bien estos factores ambientales, como la exposición al humo del tabaco, pueden actuar de manera independiente, existe una alta probabilidad de que interactúen con los virus respiratorios y aumenten su gravedad, así como el riesgo de sufrir asma más adelante.

Virus respiratorios, antesala del asma infantil
Diversos estudios han puesto de manifiesto que las infecciones de las vías respiratorias inferiores causadas por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o el rhinovirus suelen anticipar el posterior desarrollo del asma. El VRS, conocido como el “virus de los bebés”, es el causante de aproximadamente el 80% de los casos de bronquiolitis, y afecta especialmente a determinados grupos de población de riesgo, como son niños prematuros, niños con neumopatías crónicas (enfermedad pulmonar crónica o displasia broncopulmonar, fibrosis quística), niños con cardiopatías congénitas, niños con síndrome de Down, inmunodeprimidos y trasplantados.

Aunque la mayoría de los estudios demuestran que la probabilidad de desarrollar asma es mayor entre los niños que han sufrido infección respiratoria por rhinovirus que entre aquellos que lo han hecho por virus respiratorio sincitial, en el primer año de vida las infecciones respiratorias por VRS son más comunes que el rhinovirus y, por tanto, responsables de un mayor porcentaje de los casos de asma infantil. De hecho, el modelo de asma desarrollada tras una infección respiratoria por VRS supone hasta el 31% de los casos de asma infantil.

De acuerdo con datos de un reciente ensayo clínico, en los niños prematuros tardíos –nacidos entre las semanas 33 y 35 de gestación– la inmunoprofilaxis contra el virus respiratorio sincitial consigue reducir cerca de un 50% las sibilancias recurrentes en el primer año de vida3. Asimismo, otros estudios demuestran que en los niños prematuros que han recibido este tratamiento inmunoprofiláctico el riesgo de sufrir sibilancias recurrentes disminuye durante los primeros tres años y medio de vida.

En relación con la celebración del Día Mundial del Asma, Concepción Gómez Esteban, presidenta de Alianza Aire, señala que “como parte de nuestro compromiso con aquellos niños más vulnerables ante las infecciones respiratorias agudas, queremos sumarnos a este Día Mundial del Asma, una enfermedad que incide, en un elevado porcentaje, en los niños que representamos, como son los prematuros”. De cara a la prevención frente al virus respiratorio sincitial, la presidenta de Alianza Aire recuerda el papel fundamental de la inmunoprofilaxis, especialmente entre los grupos de riesgo, así como otras medidas de prevención generales como el frecuente lavado de manos con agua y jabón, evitar el tabaco y ambientes donde se fume y promover la lactancia materna.