martes, 19 de mayo de 2015

120 especialistas en enfermedades infecciosas se forman en el manejo de los problemas derivados de la cronicidad del VIH

La Universidad de Alcalá, con el patrocinio científico del Grupo de Estudio del Sida - SEIMC (GeSIDA) y la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie, ha puesto en marcha la III edición del Título Universitario de Experto “Abordaje del VIH como enfermedad crónica”, correspondiente a 15 créditos universitarios europeos (ECTS). El objetivo radica en desarrollar y ampliar los conocimientos sobre la prevención, epidemiología, diagnóstico y abordaje integral de las patologías relacionadas con el VIH.
La buena acogida de las anteriores ediciones avala la celebración de esta convocatoria, con 120 profesionales de Enfermedades Infecciosas especialistas en VIH inscritos. Según el Dr. Juan Berenguer, presidente de GeSIDA y uno de los directores académicos del curso, el abordaje integral del paciente VIH+ es una de las áreas de especialización que requieren una constante actualización debido a los avances que se producen en este campo. “Este curso permite incrementar y actualizar los conocimientos de los especialistas en el tratamiento del VIH y potenciar las habilidades médicas de manejo integral de los problemas relacionados con la cronicidad de la infección en el paciente”, ha comentado.
 
Este año, el curso consta de cuatro sesiones multidisciplinares presenciales con formación complementaria online. El programa será impartido por especialistas en el tratamiento de la infección por el VIH, que actualizarán el conocimiento acerca de la patología, el manejo integral de los pacientes y otros aspectos relacionados con el VIH en cuatro grandes bloques: las nuevas estrategias del tratamiento antirretroviral, el abordaje integral de las comorbilidades en VIH y el manejo de la mujer VIH+ en las diferentes etapas de su vida. Como novedad este año se va a impartir el abordaje integral de la coinfección por VIH/VHC.
 
La hepatitis C es una de las enfermedades que frecuentemente está relacionada con el VIH, y con la que por tanto tienen que convivir muchos de los pacientes seropositivos. Según el Dr. Berenguer, la hepatitis C sigue siendo la principal comorbilidad en pacientes de VIH, hasta el punto que entre un 30 y 50 por ciento de las personas con VIH también están infectadas por el VHC. La interacción de ambas enfermedades supone un gran empeoramiento de la función hepática, con aumento de la progresión de la enfermedad, y por tanto mayor riesgo de mortalidad.

Mejorar el manejo del paciente con VIH desde una atención multidisciplinar
El VIH se ha convertido en una enfermedad crónica sin las tasas de letalidad que presentaba hace unas décadas, lo que permite una calidad y esperanza de vida a largo plazo prácticamente similar a la de la población general. Sin embargo, quedan aún muchos retos por delante, tanto a nivel clínico como preventivo y social. Concretamente, en España, se produjeron 3.200 nuevas transmisiones en 2014. Una vez que es posible controlar la infección, y hasta que no se disponga de un tratamiento curativo, es fundamental crear programas de prevención y disminuir el retraso diagnóstico. Según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, entre un 25% y un 30% de las personas con VIH no están diagnosticadas y son las que causan actualmente el 54% de nuevas transmisiones.

Debido a la posibilidad de controlar adecuadamente la infección, cada vez es más importante preservar la calidad de vida a medio y largo plazo. La toxicidad asociada al tratamiento antirretroviral es una situación a tener en cuenta por los profesionales, debido al incremento en la expectativa de vida de los pacientes con infección por el VIH y a la presencia de factores de riesgo. “Existen problemas que se agravan en función de la edad y del tiempo de convivencia con la infección. Debido al cambio de perfil de la enfermedad, que ha pasado de no tener solución a una enfermedad crónica y controlable, debe plantearse una estrategia terapéutica y de prevención con vistas a largo plazo ya que la expectativa de vida de los pacientes ha mejorado significativamente”, ha explicado el presidente de GeSIDA.
Mujer y VIH
Los nuevos retos en VIH asociados al envejecimiento, la edad fértil y el embarazo, así como a las comorbilidades, la salud psicológica y el manejo de los efectos adversos provocados por el tratamiento han sido los principales temas abordados en el bloque mujer VIH+ en las diferentes etapas de su vida.
 

El doctor Antonio Rivero, jefe de sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital Reina Sofía de Córdoba y uno de los directores académicos del curso, ha transmitido que la mujer con VIH tiene distintas necesidades en cada etapa de su vida que pueden condicionar la elección del tratamiento. “Un gran número de las mujeres con VIH están en edad fértil y tienen deseo maternal. Mantener un tratamiento antirretroviral eficaz y seguro en la mujer embarazada no solo garantiza el control de la replicación viral en la gestante, sino que previene la transmisión del VIH al futuro recién nacido”.