martes, 14 de abril de 2015

Sólo 4 de cada 10 trabajadores bebe más de un litro de líquido durante la jornada laboral

El nuevo estudio “Hábitos de hidratación en el trabajo” llevado a cabo por el European Hydration Institute (EHI), fundación que promueve la hidratación humana e investiga sus efectos para la salud, el bienestar y el rendimiento físico y cognitivo, muestra que sólo 4 de cada 10 trabajadores beben más de un litro de líquido en la jornada laboral.
Considerada una institución líder en ciencia de la hidratación, el EHI ha desarrollado el estudio a través de una encuesta realizada entre la población general española que trabaja en la actualidad o ha trabajado, con el objetivo de conocer más sobre sus hábitos diarios de hidratación. Los resultados son sorprendentes y ponen los hábitos de hidratación del trabajador en estado de alerta: mientras que el 88% de los trabajadores conoce los efectos que la deshidratación puede causarles (fatiga, dolor de cabeza o problemas de concentración), únicamente 3 de cada 10 reciben información sobre la importancia de beber líquido para mantenerse hidratados en el trabajo.  
Un 95% de los trabajadores afirma que bebe algo durante el día1. El EHI destaca la importancia de mantener hábitos de hidratación en el trabajo para sentirse menos cansado, aumentar la capacidad para concentrarse y disminuir el dolor de cabeza.

La cantidad de líquido que se debe ingerir depende de muchos factores, como la dieta, el tipo de vida, la edad y la actividad física3.

Es clave hacer descansos, en el trabajo y en casa, que favorezcan la ingesta de líquidos y el aporte de energía, por ejemplo en un trabajo de intensidad física media y ambiente poco caluroso4, el equivalente a ocho/diez vasos de líquido cada día es una buena referencia para un consumo saludable. En opinión del Profesor. Lluís Serra-Majem, miembro del Comité Científico Asesor del European Hydration Institute y Profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria“Es importante beber líquidos aproximadamente cada dos horas a lo largo del día”. “Hay gente que erróneamente bebe uno o más litros de agua por la mañana en ayunas y luego apenas bebe a lo largo del resto del día”, explica el Profesor Serra-Majem. “Es evidente que cuando nos levantamos necesitamos reponer líquidos pues estamos en una situación de deshidratación leve o moderada. Pero el exceso de agua o líquido que bebamos lo excretáremos rápidamente por orina”. “Por ello es importante beber aproximadamente cada dos horas, tengamos o no sensación de sed, para conseguir un estado de hidratación adecuado para la salud, el bienestar y el rendimiento físico y mental”, concluye el experto.
Mantener una apropiada hidratación es importante para el correcto funcionamiento del cerebro. Cuando estamos hidratados las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta. La deshidratación leve, que conllevaría pérdida de agua, llevaría a una reducción de la masa corporal entre el 1% a un 2% pudiendo afectar a la capacidad de concentración. Una pérdida de más de un 2% del peso ccorporal por no hidratarse puede afectar a la capacidad de procesamiento del cerebro y a la memoria a corto plazo.
El Profesor Serra-Majem recomienda: “En las 8 horas que estamos en el trabajo deberíamos beber unos 600 ml a 800 ml de líquidos en mujeres y hombres respectivamente, repartidos en unas 4 tomas. Esta cantidad será mayor en condiciones de calor extremas o en trabajos que requieran gran actividad física”.

Ante la necesidad de educar a la población sobre la importancia de mantener una adecuada hidratación para preservan la salud, la página web del EHI ofrece a los ciudadanos y a los profesionales materiales educativos sobre hidratación en un solo click.

¿SABÍAS QUE…?
o   El agua es sin duda una fuente de líquido muy importante, pero muchas de las bebidas que consumimos habitualmente como los zumos, los refrescos, la leche, el café y el té, entre muchas otras, son en más de un 85% agua, y por ello son también una fuente de hidratación.
El EHI destaca que la variedad de fuentes, colores y sabores de las bebidas contribuye a conseguir la ingesta necesaria para un nivel adecuado de hidratación y ayuda a cumplir con las necesidades nutricionales
o Varias organizaciones internacionales han reconocido el papel de las bebidas en la provisión de agua al organismo como la International Life Sciences Institute (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida, ILSI) y la European Food Safety Authority (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA)

La variedad también contribuye a mejorar la ingesta de micronutrientes, vitaminas, antioxidantes y electrolitos. Las razones para elegir una u otra dependen del motivo: por ejemplo, cuando se está cansado se optará por una bebida con cafeína, las bebidas deportivas además de hidratar ayudan a recuperar el desgaste energético y los zumos de fruta aportan nutrientes importantes como vitaminas y antioxidantes.

 o   Muchos factores como el incremento de la carga de trabajo, el estrés, los viajes hacia el trabajo, el aire acondicionado o la calefacción, pueden afectar al funcionamiento normal del cuerpo y aumentar la pérdida de agua, incluso aunque no estemos sudando.
Si cada persona bebe las cantidades adecuadas en su lugar de trabajo, estará perfectamente hidratado durante todo el día.

LA IMPORTANCIA DE CONSUMIR LA CANTIDAD ADECUADA DE LÍQUIDOS

El EHI recomienda poner en marcha determinadas prácticas o hábitos que aseguren la ingesta de líquido en el trabajo, como hacer pequeños descansos, facilitar el acceso a las bebidas o incluso la instalación de máquinas expendedoras que permitan a los trabajadores beber frecuentemente.

Un 31% de los encuestados admitió que suele beber café, un 17% refrescos y menos de un 10% zumos o té, el resto suele beber agua.

Se calcula que el total de agua que ingerimos normalmente proviene un 20% de la comida y un 80% de las bebidas (de todo tipo y no sólo agua) 3,6. Aun así, esto puede variar dependiendo del tipo de dieta que lleve el individuo.