miércoles, 22 de abril de 2015

Más de la mitad de los pacientes con rinitis alérgica (un 53%) tienen problemas para descansar por la noche

La calidad del sueño está alterada en los pacientes con rinitis alérgica (RA) en una proporción significativamente superior, casi el doble, a la de la población general.


Los pacientes con RA se quejan habitualmente de dificultad para dormirse, insomnio, sensación de haber dormido poco o escasez de sueño reparador. Todo ello se asocia con una mayor tendencia a la somnolencia diurna. Se estima que más del 50 % de los pacientes duermen menos del 85 % de lo esperado. El 53 % de los pacientes con rinitis alérgica tiene una mala calidad del sueño. Además, el 21 % de los pacientes refiere excesiva somnolencia diurna, y el 61 % sufre alguna disfunción diurna por haber descansado mal por la noche.   
El Dr. Carlos Colás, jefe del Servicio de Alergología del Hospital Clínico de Zaragoza, ha analizado el deterioro en el sueño que refieren los pacientes con RA. “Los trastornos del sueño tienen un efecto marcadamente negativo sobre las funciones cognitivas, ya que deterioran el funcionamiento psicomotor, reducen la productividad laboral o el rendimiento escolar y aumentan la probabilidad de sufrir accidentes. La falta de sueño también puede acarrear trastornos psicológicos, como ansiedad, depresión, cansancio, irritabilidad y malestar general”.

Ante esta situación, el Dr. Colás recomienda “el tratamiento apropiado de la RA con corticoides tópicos nasales y antihistamínicos de segunda generación, porque mejoran la calidad del sueño”. En cualquier caso, la normalización del descanso nocturno debe ser un objetivo prioritario en los pacientes con RA, según este especialista. “Por todo ello, la intensificación de las medidas terapéuticas a todos los niveles se hace necesaria para conseguir este fin”.

Conclusiones Estudio SOMNIAAR

Según el estudio SOMNIAAR, que evaluó en España a más de 2.200 pacientes, los pacientes con rinitis más intensa, especialmente si la obstrucción nasal es frecuente o presentan rinorrea acuosa o prurito nasal intenso, también tienen peor calidad de sueño.

Los pacientes que tienen simultáneamente asma y rinitis, sobre todo si el asma es de intensidad moderada-grave, refieren peor calidad de sueño que los que no la padecen. Por el contrario, aquellos que se encuentran en tratamiento con alguno de los antihistamínicos no sedantes de segunda generación tienen mejor calidad de sueño.

La intensidad de los síntomas también se relaciona con la calidad del sueño, de manera que los pacientes que puntúan más altos los síntomas presentan con mayor frecuencia mala calidad del sueño. La presencia de somnolencia diurna excesiva es más frecuente en las formas más persistentes y graves de la rinitis alérgica. La frecuencia de accidentes de tráfico previos también es mayor en los pacientes con mala calidad del sueño, de forma que el 65% de los pacientes con antecedentes de accidentes de tráfico previos tenían mala calidad de sueño en el momento del estudio.

En definitiva, la gravedad de la RA se asocia significativamente con la calidad del sueño. Siguiendo las guías internacionales ARIA (Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma), las formas leves de RA ofrecen una puntuación dentro del rango normal en el Índice de Calidad de sueño de Pittsburgh (PSQI), alrededor de los 4 puntos. Las formas moderadas-graves se asocian con puntuaciones superiores (6,4-6,9 puntos), lo que supone una diferencia estadísticamente significativa. Del mismo modo, la presencia de somnolencia diurna, evaluada por escala Epworht, es significativamente más frecuente en las formas moderadas-graves de la enfermedad.

Para el Dr. Colás, “la rinitis moderada o grave persistente precisa generalmente tratamiento con corticoides tópicos intranasales (CI) y resulta muy frecuente que estos pacientes se traten simultáneamente con antihistamínicos de segunda generación (AH2G)”. Sin embargo, la adición de esta medicación no había demostrado superioridad al propio CI.

En cambio, como destaca este experto, “la asociación de azelastina y fluticasona en un solo dispositivo (Dymista®) sí ha demostrado ser superior a los corticoides tópicos intranasales solos”. A su juicio, “esta asociación conserva o incluso potencia sus efectos al ser aplicada a pacientes con cuadros de RA moderada-grave, lo cual ofrece buenas expectativas para el control de la calidad del sueño es estos pacientes, que son los que mayor alteración presentan en este campo”.

Sobre Dymista
Este nuevo medicamento es una formulación intranasal novedosa de hidrocloruro de azelastina y propionato de fluticasona en el mismo spray nasal. No se trata de una simple combinación fija; es un producto totalmente novedoso para el tratamiento de la rinitis alérgica, ya que los estudios confirman que tanto la formulación como el dispositivo específico empleado influyen en el resultado clínico obtenido.
Según las conclusiones de las investigaciones realizadas, Dymista® trata con mayor eficacia la totalidad de los síntomas nasales (congestión nasal, picor nasal, rinorrea y estornudos) y proporciona una mayor mejoría de los síntomas que el tratamiento establecido (fundamentalmente basado en el uso de corticoides intranasales). También se ha mostrado más eficaz que los corticoides intranasales empleados para tratar los síntomas de la conjuntivitis.