miércoles, 29 de abril de 2015

El asma es la enfermedad crónica más frecuente entre los niños

El asma es la patología crónica más frecuente en niños y adolescentes: uno de cada diez la sufre. Y el incremento en la prevalencia de esta patología registrado en los últimos años se debe a los cambios de hábitos que se han producido en la población, según el estudio ISAAC (The International Study of Asthma and Allergies in Childhood), una de las principales fuentes de información mundial sobre prevalencia de asma. De hecho, el entorno y cómo nos relacionamos con él influyen decisivamente en los síntomas y en la prevalencia de la enfermedad, ya que esta patología se desencadena cuando determinados contaminantes ambientales actúan sobre nuestros genes.
Así lo sugieren múltiples estudios de cohortes que siguen a poblaciones expuestas a ellos incluso desde antes de nacer. Un claro ejemplo que ilustra la relación existente entre asma y entorno es la reducción en hasta un 10% de las hospitalizaciones de niños por asma tras la implantación de la Ley Antitabaco en España. Otro ejemplo es la mejora de la función pulmonar registrada a lo largo de veinte años en niños de California tras reducirse la contaminación ambiental, de acuerdo con uno de los últimos estudios elaborados al respecto.
Por ello, los buenos hábitos de vida y un entorno saludable son fundamentales, especialmente durante la infancia, ya que como explica el doctor Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y miembro del comité asesor de la Fundació Roger Torné, en los niños el impacto del medio ambiente es mayor al estar su organismo en desarrollo y responder de forma más limitada a las agresiones, por lo que son más vulnerables. En este sentido, la exposición al humo de tabaco durante el embarazo es un factor de riesgo para desarrollar asma, ya que aumenta la probabilidad de sibilancias en la infancia, y también lo es la contaminación por tráfico, que influye en los síntomas asmáticos y otras enfermedades respiratorias.
Otro factor de riesgo en las ciudades es la pobreza por la combinación de elementos que favorecen el asma, como viviendas de peor calidad situadas en vías de alta densidad de tráfico, peor calidad de los alimentos y carencias de conocimientos sobre dietas equilibradas. Además, las familias desfavorecidas tienen menos oportunidades de salir de las ciudades para realizar a actividades en contacto con la naturaleza. No obstante, el asma se puede controlar con la medicación adecuada, el seguimiento y la educación de los pacientes y la familia. En este sentido, la lactancia materna, la dieta mediterránea, la exposición a la luz solar y estar más en contacto con la naturaleza influyen positivamente sobre esta patología. 

VI Jornada: ‘Influencia del entorno en el asma’
Para los asmáticos, tener información es clave para mejorar su calidad de vida. Por ello, y con motivo del Día Mundial del Asma, la Fundació Roger Torné y la AEPap organizan conjuntamente la mesa redonda “Influencia del entorno en el asma”, la VI Jornada sobre Salud Infantil y Medio Ambiente de la Fundació Roger Torné. El acto tendrá lugar el martes 5 de mayo en el Palau Macaya, de 10.30 a 13.00h.
La Jornada cuenta con la colaboración y participación de la Agència de Salut Pública de Barcelona, la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) y la Associació Asmatològica Catalana. La delegada de Salud de l’Ajuntament de Barcelona, Cristina Iniesta, será la encargada de abrir el acto, estructurado en torno a una mesa redonda en la que participarán el  responsable del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap, el doctor Manuel Praena; la presidenta de la FAME, Cristina Martínez y la doctora en Psicología Isabel Sierra.