martes, 14 de abril de 2015

Ashoka y Boehringer Ingelheim premian 10 proyectos innovadores en salud encabezados por jóvenes de entre 16 y 24 años.

Los expertos aseguran que practicar ejercicio físico es fundamental para el tratamiento de la fibrosis quística. En este contexto, la Dra. Margarita Pérez, profesora de la Escuela de Doctorado e Investigación de la Universidad Europea, ha presentado la guía “El ejercicio es medicina en la fibrosis quística”, editado por la Federación Española de Fibrosis Quística y que reflexiona sobre el papel de la actividad física en el tratamiento de esta enfermedad.

Además, según Tomás Castillo, presidente de la Federación Española de Fibrosis Quística, “uno de cada 35 habitantes es portador sano del gen que produce la enfermedad”. Se trata de una patología de gen recesivo. Esto significa que si los progenitores tienen el gen defectuoso es muy probable que su hijo sufra la enfermedad.

En las personas con fibrosis quística el ejercicio físico consigue a largo plazo adaptaciones y cambios en órganos tan importantes como los pulmones y el corazón o el tejido óseo y el tejido muscular, fortaleciéndolos y manteniéndolos en una mejor condición. Además de la antibioterapia, la fisioterapia y la nutrición, si no se realiza ejercicio, no se pueden obtener los mejores resultados y todos los tejidos estarán en peores condiciones.

”Es muy importante fortalecer los tejidos y mantenerlos lo más sanos posible, algo que es responsabilidad de todos los que nos dedicamos a la salud a la espera de la solución genética que está por llegar”, comenta la experta, que además destaca que “hemos tenido la oportunidad de contar con un equipo multidisciplinar de médicos especialistas de Medicina del Deporte, pediatras y neumólogos, médicos de Atención Primaria y doctores en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte que nos van a transmitir la importancia del  ejercicio para tener una buena calidad de vida”, apunta la autora del libro.

“Desde la Federación, queremos contribuir con esta publicación a instaurar de una manera consciente hábitos de vida saludables específicos para personas con fibrosis quística y mejorar la calidad de vida de los pacientes que la tienen y sus familias”, apunta Tomás Castillo.

Esta guía ha sido diseñada para proporcionar información a las personas adultas que trabajan con niños, adolescentes y adultos que tienen fibrosis quística sobre la importancia de la actividad física para este sector de la población y sobre cómo los pacientes pueden desarrollar de manera eficaz la actividad física. También va destinado al propio paciente con fibrosis quística, para que le sirva de guía para comenzar un programa de ejercicio y, sobre todo, para que con su lectura se conciencie de la importancia del ejercicio y consiga incorporarlo a su estilo de vida.

“Además de todos los beneficios generales que aporta el ejercicio, los pacientes de fibrosis quística se benefician de la mejora de la limpieza de las vías respiratorias, ven incrementada la fuerza y resistencia de los músculos ventilatorios y consiguen reducir la resistencia de la vía aérea”, explica la experta. Todo ello conlleva un aumento de la tolerancia al ejercicio e incremento de la sensación de bienestar.

Por otro lado, el aumento de la práctica de actividad física se acompaña de una desaceleración en el deterioro de la función pulmonar. La potencia pico (VO2max), la fuerza pico (Wpico) y la tolerancia al ejercicio han experimentado notables mejoras en los diversos estudios desarrollados en personas con fibrosis quística, en especial entre los pacientes con un grado de trastorno más importante. Una buena condición física se relaciona con un mejor pronóstico de la enfermedad y “una mejor potencia aérobica se asocia con un menor número de ingresos hospitalarios por exacerbación pulmonar”, subraya Margarita Pérez.

Retos en investigación

En lo que a investigación se refiere, Margarita Pérez subraya que “el mayor reto es lograr que ésta se transfiera a la práctica clínica y conseguir que no solo aparezca el ejercicio en las guías clínicas, protocolos y posicionamientos de científicos, sino que existan unidades con profesionales conocedores de esta herramienta”. Además, con el objetivo de que cualquier paciente pueda acudir y recibir su terapia en un polideportivo, “sería recomendable y supondría un gran avance que en estos centros hubiera expertos en  diferentes patologías para asesorar a los pacientes que asistan a realizar ejercicio físico”, concluye.