jueves, 25 de septiembre de 2014

El Hospital Pilgrim de Reino Unido instala superficies de cobre antimicrobiano para mejorar la seguridad del paciente



Una nueva iniciativa para la seguridad de los pacientes, dirigida por una unidad de otorrinolaringología del Hospital Pilgrim de la ciudad de  Lincolnshire (Reino Unido), pretende aprovechar la eficacia antimicrobiana del cobre y ayudar así a resolver el cada vez más preocupante problema de las bacterias resistentes a los antibióticos.

Michael Oko, especialista de otorrinolaringología y Asesor del Departamento de Salud de Apnea Obstructiva del Sueño, ha impulsado la sustitución de las principales superficies de contacto por sus equivalentes de cobre antimicrobiano, comenzando por las barras auxiliares de las camas, los reposabrazos de las sillas, los pasamanos de las barandillas, los interruptores de la luz, los grifos y los ganchos para colgar ropa. Con estas piezas ya instaladas, su intención es llegar a reemplazar con cobre antimicrobiano otras superficies del hospital. 

El cobre contiene propiedades antimicrobianas, lo que significa que las bacterias y los patógenos en contacto con este material son eliminados rápidamente. Estas propiedades son compartidas con las aleaciones del cobre, como el bronce o el latón. En conjunto, a esta la familia de metales se la denomina "cobre antimicrobiano” y se utiliza para la acumulación de patógenos en superficies de contacto. El cobre antimicrobiano ha demostrado una gran eficacia contra una amplia gama de patógenos, incluyendo aquellos con resistencia a los antibióticos, tales como MRSA y VRE.

Según Michael Oko, "la sustitución de las superficies de contacto más utilizadas por el personal, pacientes y visitantes por superficies de cobre antimicrobiano, ayudará a reducir el riesgo de propagación de infecciones. Estas superficies se pueden utilizar como complemento a otras medidas para mejorar la seguridad del paciente, como son el lavado regular de las manos y la limpieza y desinfección de las superficies”. Además, añade que “la disminución de la tasa de infecciones significa una reducción sustancial en la duración de la estancia de un paciente, un descenso en el riesgo de mortalidad y una disminución en los costes generales del tratamiento. Por lo que se demuestra que las superficies de cobre antimicrobiano tienen sentido tanto desde el punto de vista de la seguridad del paciente, como en los aspectos financieros”. 

El cobre antimicrobiano ha sido testado en ensayos clínicos de todo el mundo, probándolos en una gran cantidad de entornos sanitarios. Asimismo, ha sido incluido como tecnología emergente en las últimas National Evidence-Based Guidelines for Preventing Healthcare-Associated Infections en los hospitales de la National Health Service (NHS) de Reino Unido. Los estudios muestran que más del 80% de la contaminación es eliminada de las superficies de cobre. Los resultados de un ensayo clínico financiado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, observó, tras el cambio de 6 superficies de contacto por elementos de cobre antimicrobiano en las habitaciones de los pacientes que se encontraban en cuidados intensivos, una reducción del 58% en el riesgo de contraer una infección hospitalaria.

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