viernes, 1 de febrero de 2013

Los trastornos de conducta en sueño REM conllevan riesgos neurodegenerativos a los diez años del diagnóstico

A pesar de ser considerado una alteración del sueño poco frecuente -menos del 0,5% de los mayores de 60 años-, el trastorno de conducta en sueño REM (TCSR) comienza a ser analizado como una de las primeras manifestaciones posibles de enfermedades como el Parkinson o la demencia con cuerpos de Lewy, ya que más del 80% de todos los pacientes con TCSR acaban desarrollando una de estas patologías neurodegenerativas a los diez años del diagnóstico, según estudios recientes.

El trastorno de conducta en sueño REM es una alteración del sueño que consiste en la aparición de movimientos prominentes, potencialmente lesivos para el paciente, que están provocados como reflejo de una pesadilla y por la pérdida de la atonía -falta de parálisis muscular- que caracteriza la fase REM del sueño.

Según explica el Dr. Álex Iranzo, neurólogo y miembro de SES, en esta fase una persona sueña sin mover ninguna parte de su cuerpo, porque el cerebro manda una orden para paralizar los músculos. En los pacientes con TCSR, la parte del cerebro encargada de dar esa orden no funciona correctamente y aparecen fuertes pesadillas que hacen que se muevan de forma vigorosa para escenificar el sueño con gritos, puñetazos, cayéndose al sueño…".

Marcadores muy determinados

A la hora de analizar la relación entre TCSR y la neurodegeneración, el Dr. Iranzo señala que "las personas con TCSR que van a presentar más pronto la demencia o el parkinsonismo son los que tienen unos marcadores positivos muy determinados". En concreto, marcadores como la hiposmia (pérdida de olfato) o el SPECT cerebral de la dopamina anormal -indicio de que hay poca dopamina en la sustancia negra del cerebro-son los que pueden ayudar al diagnóstico precoz del Parkinson o la demencia con cuerpos de Lewy en estos pacientes.

Para acelerar el diagnóstico de esta enfermedad, este especialista subraya que es imprescindible la realización de una polisomnografía -estudio que registra la actividad cerebral, la respiración y la actividad muscular durante el sueño-, que relacione el aumento de la actividad motora en la fase REM con conductas anormales durante el sueño, y descarte al mismo tiempo otras entidades que pueden presentar los mismos síntomas, como las apneas o el sonambulismo.


Fármacos neuroprotectores

Con las estadísticas sobre la mesa, los especialistas insisten en la importancia de reconocer que la gran mayoría de los pacientes con trastorno de conducta en sueño REM desarrollarán con el tiempo alguna enfermedad neurodegenerativa. "Esto nos lleva a pensar que el TCSR no es solo un factor de riesgo para estas enfermedades neurodegenerativas, sino que es la misma enfermedad, pero expresada desde su inicio como un trastorno del sueño antes de que empiece el temblor o la demencia", destaca Iranzo.

Por ello, para retrasar la aparición del Parkinson o la demencia con cuerpos de Lewy, desde la SES afirman que es una tarea primordial aumentar la investigación en el campo de los estudios farmacológicos con neuroprotectores para que estos pacientes no desarrollen al cabo de unos años la demencia y el parkinsonismo. Así por ejemplo, en la actualidad, el clonazepam y la melatonina son dos medicamentos que pueden conseguir que los síntomas del TCSR, como las pesadillas y los movimientos excesivos durante el sueño, mejoren notablemente, aunque no evitan que el paciente desarrolle los síntomas típicos del Parkinson o la demencia.