miércoles, 26 de septiembre de 2012

PROFESIONALES SANITARIOS, INVESTIGADORES Y EMPRESARIOS DEBATEN EN GRANADA SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA EN TIEMPOS DE CRISIS


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La Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) ha acogido en Granada la Jornada sobre Seguridad alimentaria y crisis económica, como un espacio de información y discusión sobre actuaciones dirigidas a garantizar la seguridad alimentaria en el actual contexto de crisis. Al evento, celebrado el pasado lunes, asistieron un centenar de profesionales del sistema sanitario y representantes de instituciones autonómicas, nacionales y europeas, así como de la empresa privada y centros de desarrollo tecnológico.

La profesora de la EASP Piedad Martín Olmedo ha coordinado el encuentro en el que se ha debatido sobre las estrategias y retos necesarios para garantizar no sólo la inocuidad de los alimentos que consumimos, sino también la calidad y competitividad en los mercados en el actual contexto de crisis. Para el abordaje de este objetivo se plantearon dos mesas de debate moderadas por Piedad Martín: la primera centrada en las actuaciones y responsabilidades de la administración sanitaria a nivel europeo y nacional, y una segunda sobre el ámbito andaluz con una triple aproximación: el control oficial de alimentos, el desarrollo tecnológico y la gestión empresarial.

Joaquim Ordeig-Vila, funcionario de la Comisión Europea en la Dirección General de Salud y Consumidores, destacó que desde Bruselas se vela por la protección de la salud de las personas, los intereses de los consumidores y el adecuado funcionamiento del mercado interior, adoptando para ello un enfoque integrador con aplicación de medidas coherentes “de la granja a la mesa” y un seguimiento efectivo. Hay tres eventos claves que han determinado la conformación de la actual política europea en seguridad alimentaria: la política agraria común (PAC), instaurada en 1957, la creación del Mercado Único en 1993, y diversas crisis de gran impacto acontecidas entre 1996 y 2000 (vacas locas, fiebre aftosa y dioxinas). El marco regulador resultante centrado en la estrategia del análisis de riesgos ha demostrado ser un avance importante de armonización, flexibilidad y simplificación de la legislación así como de racionalización de los recursos y reducción de cargas administrativas.

Ordeig-Vila ha mostrado su optimismo respecto al sector alimentario, que está aguantando mejor que otros el contexto de crisis, y ha previsto una etapa de avances y consolidación del trabajo hasta ahora realizado. Algunos aspectos claves actualmente bajo revisión a nivel comunitario son la normativa de sanidad animal (aún existen demasiadas directivas sectoriales que precisan de una mayor integración) o la racionalización de los recursos dedicados a la inspección de la carne. Asimismo, el experto europeo ha negado que se exijan menos garantías a un producto importado extracomunitario que a uno comunitario, y manifestó que la UE está trabajando para regular la presión de los distribuidores por desechar productos por tamaños.

Labor más eficiente de control

Por su parte, la Jefe de Servicio de Ordenación y Vigilancia Alimentaria de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Icíar Fierros Sánchez-Cuenca, ha expuesto la organización de competencias en materia de seguridad alimentaria a nivel nacional, y un análisis de las tendencias de los controles oficiales efectuados en toda España en el período 2009-2011. De los resultados presentados se comprueba una tendencia decreciente en el número de controles que, sin embargo, tiene como consecuencia una mayor detección de incumplimientos y un incremento en las medidas adoptadas, lo que en su opinión supone una labor más eficiente del control oficial. Todos los datos están disponibles en el informe anual 2011 del Plan Nacional de la Cadena Alimentaria publicado en la web de la AESAN.

José Antonio Conejo Díaz, subdirector de protección de la salud de la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, ha abordado las actuaciones y responsabilidades de la administración sanitaria en Andalucía para garantizar los objetivos de seguridad alimentaria. La Comunidad andaluza se enfrenta a un importante reto en la vigilancia y control de la seguridad alimentaria, con un global de más de 91.000 establecimientos alimentarios y una dotación de 1.000 inspectores sanitarios.

En su intervención, José Antonio Conejo ha puesto de manifiesto la necesidad de potenciar la actividad empresarial simplificando los requisitos administrativos, habilitando mecanismos de flexibilidad, en especial en el sector de productores artesanales de quesos, facilitando el ejercicio de las responsabilidades y cumplimiento normativos, o colaborando en la ampliación de mercados (exportación). A su vez, dentro de las actuaciones a potenciar desde el control oficial, Conejo apunta a una mejora y optimización de la red de alertas para la detección de incidencias, o al desarrollo de programas específicos de control aplicados a determinados productos de importación. Precisamente en este mes se ha puesto en marcha el Plan estratégico de Andalucía de seguridad alimentaria para los próximos 4 años.

Almería, referente internacional en control y calidad

Alicia Fayos Moltó, del área de Tecnología Postcosecha e Industria Agroalimentaria del centro IFAPA, ha señalado que Almería es un referente internacional en el control de la seguridad y calidad de su producción hortofrutícola, donde el 86% de sus centrales cuenta con una o más acreditaciones externas. La experta ha advertido no obstante sobre la necesidad de conocer los peligros y riesgos pre-cosecha así como las técnicas más eficaces post-cosecha para optimizar la producción y evitar pérdidas. Entre estas últimas, Fayos destaca el almacenamiento frigorífico, la aplicación de atmósferas modificadas, garantizar el uso de agua limpia en lavado inicial y de agua potable en enjuagues finales, adecuado aseo de personal e instalaciones, o la adecuada elección de un agente higienizante y su correcta aplicación.

A este respecto, Alicia Fayos puso especial énfasis en el uso de agentes desinfectantes y sistemas de aplicación que eliminen el biofilm (comunidades microbianas muy resistentes que crecen adhiriéndose a las superficies y embebidas en matrices extracelulares segregadas por ellas mismas) de las superficies de instalaciones, maquinarias y utensilios en contacto con los alimentos.

La perspectiva empresarial en la jornada ha sido expuesta por Enrique de los Ríos, del grupo Unica de Almería, quien ha dicho que en España se exporta el 95% de lo que se produce y ha incidido en que el consumidor europeo ha reducido su consumo en frutas y hortalizas, valorando una mayor calidad de los productos.

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