sábado, 28 de abril de 2012

LA ARTERIOESCLEROSIS COMIENZA A MANIFESTARSE ENTRE UNA POBLACIÓN CADA VEZ MÁS JÓVEN



La arterioesclerosis es una enfermedad sistémica que afecta a todas las arterias del organismo y que se caracteriza por el engrosamiento y endurecimiento de las grandes arterias debido a la acumulación de lípidos, carbohidratos, sangre y sus productos, tejidos fibrosos y depósitos de calcio. Esta patología, causante de entre un 25 y un 45% de las muertes en países industrializados, ha estado tradicionalmente ligada a la edad, pero poco a poco comienza a elevar su prevalencia entre los más jóvenes, según el doctor Fernando Vaquero, coordinador de la segunda edición del Curso de Medicina Vascular que hoy y mañana se celebra en Gijón.

Muchos adultos jóvenes tienen un engrosamiento de las arterias, o arteriosclerosis, no detectado, que puede provocar enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y la muerte”, comenta el doctor Vaquero, que explica que la  ateroesclerosis coronaria suele aparecer comúnmente entre adultos de entre 50 y 60 años procedentes de zonas urbanas.

Existen una serie de factores de riesgo demostrados científicamente que favorecen el rápido desarrollo de esta enfermedad, como son el tabaquismo, la diabetes, el aumento de colesterol o la hipertensión, entre otros, que cada vez están más presentes entre los pacientes jóvenes a causa del actual estilo de vida sedentario y el consumo de comida rápida. “La consecuencia de este fenómeno es frenar el devastador avance de la arterioesclerosis en menores de 35 años”, comenta el doctor Javier Álvarez, vicepresidente de la Sociedad Española de Angiología y Medicina Vascular (SEACV), que alerta sobre las consecuencias de un diagnóstico tardío: “Al ser una enfermedad silente es importante que los especialistas se coordinen para acelerar la detección y evitar las posteriores complicaciones que podrían provocar desde la hospitalización hasta amputaciones, parálisis o limitaciones funcionales, con el consecuente coste socio-económico”.

Y es que, según el doctor Álvarez, “una vez que se diagnostica, la enfermedad arterioesclerótica clínicamente activa es similar a tener un cáncer de colon en cuanto a la supervivencia de los pacientes, acortándose la esperanza de vida en función del control de los factores de riesgo. A menos control, menor esperanza de vida”.

En este sentido, los expertos abogan por establecer protocolos de coordinación entre los profesionales de atención primaria y de especializada con vistas a mejorar la información, diagnóstico, prevención y tratamiento de estas enfermedades. “Los médicos de familia tienen un protagonismo esencial en la prevención, ya que son los que tienen la capacidad de detectar esta patología en una fase incipiente y corregir los factores de riesgo e inculcar a los pacientes cambios en su estilo de vida encaminados a evitar los daños que ocasiona su enfermedad”, comenta el doctor Alvarez.

Según explica el profesor Francisco Lozano, presidente de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), el curso es “una oportunidad para aunar esfuerzos y poner en común los conocimientos entre los profesionales de todos los niveles asistenciales para mejorar el abordaje de la enfermedad vascular y las patologías asociadas, que en los últimos años ha incrementado su prevalencia en la población”.

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