miércoles, 25 de abril de 2012

El 95% DE LOS PACIENTES CON DOLOR CRÓNICO LO SUFRE DURANTE MÁS DE UN AÑO





El dolor crónico cambia la vida de las personas que lo sufren y, a diferencia de otras patologías, sigue siendo un problema de salud sin resolver. Así se desprende del Estudio Internacional PainSTORY, promovida, entre otras entidades, por el World Institute of Pain, la Federación Europea IASP (International Association for the Study of Pain) y Mundipharma, siendo la primera iniciativa en el ámbito europeo que ha seguido la vida diaria de pacientes con dolor crónico durante más de un año.

Esta investigación ha mostrado hasta que punto el dolor crónico empeora la calidad de vida de las personas. Así, seis de cada 10 declaran que el dolor controla su vida. De hecho, muchos de ellos manifiestan dificultad para caminar, levantarse, vestirse o dormir. El 73% confirma que tiene problemas para realizar actividades domésticas, familiares y de ocio e incluso dormir (casi el 58% de los encuestados). Además del impacto físico, el dolor causa depresión y ansiedad en dos tercios de los pacientes y el 50% afirma que, en ocasiones, su dolor es tan horrible que desearía morirse.

Todo ello también tiene su reflejo en la esfera laboral. De acuerdo con este estudio, el 65% de los afectados tiene miedo de perder su trabajo por el dolor, una tercera parte se ha visto obligado a modificar el modo en que trabaja y una cifra similar ha tenido que reducir sus horas de trabajo.

En gran medida, esta situación es el resultado de la falta de control del dolor. Así, el 95% de los enfermos con dolor, declara sufrir dolor moderado a intenso a pesar del tratamiento. En concreto, lo valoran con una puntuación de más de 4 en una escala donde 0 es ausencia de dolor y 10 el mayor dolor inimaginable. Asimismo, el 47% reporta un dolor que sitúan entre un nivel 8-10, es decir, un dolor intenso, y el 19%  asegura sentir que está empeorando.

-Una llamada de atención
En Andalucía, se estima que un 15% de la población padece dolor crónico y “este padecimiento afecta a la calidad de vida del enfermo que no puede realizar actividades habituales y vitales, además de ser causa de baja laboral”, afirma el doctor Jerónimo Herrera, presidente de la Sociedad Andaluza del Dolor.

Esta investigación también ha puesto de relieve el alto grado de aceptación del dolor por parte de los afectados, a pesar de que una parte importante del mismo se podría controlar. Con este mensaje nace la Campaña PainSTORY que han puesto en marcha la Sociedad Española del Dolor y Mundipharma, apoyadas en los datos del estudio

“Los afectados tienen que saber que se puede romper con la cadena del dolor y que no debemos asumir el dolor como algo normal”, puntualiza Dositeo Méndez, presidente de la Asociación del Dolor Neuropático (ADONE). Dositeo es un ejemplo de cómo el dolor crónico le ha cambiado su vida: “Muchos de nosotros llevamos más de 30 años padeciendo dolor, sintiéndonos sin salida cuando siempre hay una solución”. En la Campaña PainSTORY son los propios afectados los que ponen voz, imagen y papel a su dolor. Muestran sus sentimientos personales, sus inquietudes y sus decepciones.

 “La campaña es una llamada de atención sobre la carga que el dolor representa en los millones de pacientes que lo padecen, y lo que hemos pretendido es abrir una ventana para que se pueda escuchar a los pacientes”, destaca José Ramón Cisneros, Corporate Communications Manager de Mundipharma. “En la web www.painstory.org/es, los afectados pueden acceder a información general sobre el dolor, los test y las pruebas que se realizan para detectarlo o incluso a un cuestionario que pueden utilizar en la consulta con el médico. Lo que todos pretendemos con esta iniciativa es rebelarnos contra el dolor”.

-Déficits en la atención sanitaria
El Estudio PainSTORY ha analizado también el uso de los recursos sanitarios que realizan los pacientes. Un 83% acudió al médico a principios del año, cifra que se redujo hasta llegar al 70% al finalizar la investigación. Al 68% de los pacientes los recibió el mismo médico que les atendió inicialmente y sólo el 2% acudió a un especialista del dolor durante el año de seguimiento.

En el capítulo del tratamiento, el estudio destaca las diferencias en los tratamientos analgésicos en España con respecto al resto de países europeos. En Europa, un 43% de los pacientes se tratan con Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) mientras que en España este porcentaje sube hasta el 64%. Por el contrario, el 12% de los pacientes europeos usan opioides mayores, por sólo un 5% de los pacientes españoles.


En opinión del presidente de la Sociedad Andaluza del Dolor, las causas principales de la falta de control del dolor hay que encontrarlas en “la escasa formación en el pre y post grado, la falta de ajuste del tratamiento a las necesidades del enfermo y el desconocimiento sobre las Unidades del Dolor. Sólo la mitad de los andaluces ha oído hablar alguna vez de estas unidades y tan sólo el 2,5% ha sido atendidos  en las mismas”.

--Estudio PainSTORY
En el Estudio Internacional PainSTORY han colaborado World Institute of Pain, la Federación Europea IASP (International Association for the Study of Pain), Chapters y Open Minds (Grupo de Investigadores del Dolor) y ha contado con el patrocinio una beca de educación de Mundipharma Internacional Limited.

PainSTORY se ha llevado a cabo en 13 países europeos, entre ellos España y ha contado con la participación de 294 pacientes.

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