domingo, 27 de febrero de 2011

La Ley del Tabaco ya está evitando enfermedades, aseguran en el CNPT

La nueva ley que prohíbe el consumo de tabaco en lugares públicos cerrados sigue despertando resistencia en ciertos sectores, en general bajo el signo de supuestas pérdidas económicas, pero en el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), donde se agrupan miles de profesionales sanitarios que apostaron por la normativa actual, optan por resaltar lo que de positivo tendrá para la salud de los ciudadanos.
De hecho, los expertos están convencidos de que desde el pasado 1 de enero, fecha en la que comenzó a regir la ley, se ha comenzado a salvar muchas vidas y a prevenir enfermedades en una proporción aún mayor. Y no sólo porque las nuevas restricciones están animando a un buen porcentaje de ciudadanos a abandonar el tabaco. También, porque la afectación a terceras personas (es decir, el tabaquismo pasivo) va a disminuir.
Las cifras de referencia en términos de salud son las siguientes: el año pasado habrían enfermado 500.000 personas por tabaquismo pasivo, el 65% de ellas niños de corta edad. Y un dato aún más concreto y trágico: entre 280 y 460 niños habrían fallecidos por síndrome de muerte súbita y 400 adultos por cáncer de pulmón.
Estos son datos que el CNPT extrapola a partir de evidencias médicas españolas e internacionales, apoyadas, por otra parte, en el consenso científico inapelable de que el humo de tabaco es un producto cancerigeno para el cual no hay un umbral de exposición, esto es: que cualquier cantidad es perjudicial.

-Los niños, más afectados
Alrededor de la mitad de la población ha estado expuesta al tabaquismo pasivo, que si perjudica a todo el mundo, más aún lo hace a los niños. Los menores son, en efecto, muy sensibles a la contaminación del humo de tabaco, como demuestra que anualmente se hayan venido produciendo entre 1.656 y 3.174 casos anuales de bajo peso al nacer (que ocasiona enfermedades y altera la calidad de vida del bebé), de 280 a 460 casos síndrome de muerte súbita del lactante, entre 119.600 y 271.400 consultas médicas por otitis media, o de 1.290 a 4.416 casos nuevos de asma infantil (una dolencia que, a su vez, y con independencia de cuál haya sido el desencadenante, se ve favorecida por el tabaquismo pasivo).
El humo de tabaco es asimismo responsable de bronquitis y neumonía en menores de 18 meses: entre 25.300 y 50.600 casos al año, que obligan a 1.288 hospitalizaciones.
Por otro lado, el promedio de adultos no fumadoras fallecidos por cáncer de pulmón ha venido siendo de unos 400 casos anuales. A lo que hay que agregar el alto número de afectados (entre 5.980 y 10.580) de infarto de miocardio o angina de pecho que también han requerido hospitalización.

-Contaminación alarmante
Antes de que se aprobara la ley el índice de contaminación en los locales de ocio era abrumador. Para hacernos una idea hay que tener en cuenta que la OMS recomienda menos de 25 miligramos de partículas contaminantes por metro cúbico en el aire de las ciudades. Pues bien, los restaurantes presentaban una tasa de 175, que ascendía a 310 en bares y cafeterías y se disparaba (más de 480 miligramos) en los locales de ocio nocturno.
Así las cosas, la eliminación del humo de tabaco en espacios cerrados se revela como una cuestión de salud de primera magnitud. Los resultados positivos, aseguran en el CNPT, no tardaremos en verlos, y ello a pesar que de que la exposición al humo es una mina de efecto retardado que puede estallar muchos años después de que desaparezca el problema.
Por la experiencia de otros países con más años de experiencia en leyes como la nuestra, es de prever que a corto plazo se reduzcan en un 18% los casos nuevos de asma infantil, y en un porcentaje similar las otitis, bronquitis y otros episodios respiratorios de la infancia. También se espera que haya entre 12.000 y 20.000 casos menos de crisis asmáticas necesitadas de atención médica, y entre 658 y 1.163 casos menos de ingresos hospitalarios por infarto de miocardio y angina de pecho.
A largo plazo, y entre otras consecuencias positivas, cabría esperar que en 20-30 años desaparecieran los casos de cáncer de pulmón relacionados con la exposición al tabaquismo pasivo en centros públicos cerrados.
Así pues, ya se ve que los beneficios en salud de la ley del tabaco superan infinitamente los inconvenientes y problemas de adaptación de algunos sectores y grupos de ciudadanos.

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