lunes, 15 de noviembre de 2010

Un antiinflamatorio reduce hasta cuatro veces el riesgo de daño en el estómago


Más del 22 por ciento de la población española mayor de 20 años sufre alguna patología que precisa la toma de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la artritis o la arttrosis. Ante el riesgo que sufren muchos pacientes al tener que tomar durante largos periodos de tiempo este tipo de medicamentos, un estudio, denominado Condor, analiza las diferentes opciones terapéuticas para saber cuál es la más adecuada. Este trabajo concluye que celecoxib, comercializado por Pfizer como celebrex, muestra la reducción del riesgo de problemas estomacales hasta en cuatro veces, frente al resto de fármacos tradicionales –como el diclofenaco–, que además necesitan de un protector de estómago. «Hasta ahora, los estudios de evaluación de la seguridad gastrointestinal de los antiinflamatorios no incluían información directa de los efectos adversos a nivel del intestino delgado y grueso, únicamente complicaciones del tramo digestivo superior.

Condor sí que analiza el riesgo, valora todo el tramo digestivo y amplia el conocimiento clínico de estas complicaciones asociadas al consumo de AINE», explica Ángel Lanas, investigador del estudio y jefe de la Sección de Gastroenterología del Hospital Clínico Unversitario de Zaragoza. La reducción de problemas gastrointestinales es importante si se tiene en cuenta la gran cantidad de pacientes que consumen este tipo de fármacos y no siempre bajo supervisión médica. El consumo sin control y prolongado en el tiempo puede desencadenar en efectos adversos como úlceras, perforaciones y hemorragias, que representa a su vez un problema clínico con un impacto significativo en las tasas de mortalidad, en los ingresos hospitalarios, así como en el gasto sanitario. «Ante esta situación se pone de manifiesto la importancia de seleccionar las opciones terapéuticas con el mejor perfil de seguridad», añade Lanas. La importancia de este estudio es que al fin se sabe que los AINE dañan cualquier parte del sistema digestivo, como expone Lana: «Durante mucho tiempo se consideraba que las complicaciones aparecían localizadas sólo en el estómago o el duodeno. Hoy sabemos que pueden ocurrir en cualquier tramo del tubo digestivo. Por ello, un estudio importante llevado a cabo en España señaló que celecoxib utilizado a las dosis recomendadas para artrosis y artritis no se asoció a riesgo de hemorragia digestiva alta».


**Publicado en "La Razón"